Administración de Empresas Miércoles 26 de Mayo

Pandemia: Administrando desastres

Fabián A. Villanueva. Lic. en Administración.

Los especialistas en planificación, organización, dirección, control pueden aportar sus conocimientos para lograr un enfoque más holístico de la crisis derivada por el Covid 19

Hace 100 años, Herny Fayol, uno de los padres de la Administración, enumeró sus principios básicos. La velocidad de transacciones, la globalización y transmisión de información permitió la especialización de esta profesión que se realizó mayormente en el ámbito privado. Claros ejemplos fueron los avances en marketing, planeamiento, en el manejo de los instrumentos financieros, logística, etc. 

En el ámbito público se han dado avances pero hay una rama que no utilizó esas herramientas y es lo relacionado a la administración de desastres. Hoy  vivimos una situación de pandemia con el Covid 19 y es necesario hacer uso de la ciencia de la Administración. Analizaremos por lo tanto el contexto actual. 

Si se enumeran distintos tipos de casos de emergencias, catástrofes, desastres en la Argentina de los últimos años se encontrarían, entre otros:

  1. Inundaciones en la zona litoraleña
  2. Explosión en edificio en Rosario
  3. Apagón eléctrico que abarcó Argentina, Uruguay y Paraguay en junio de 2019.
  4. Choque en cadena autopista Rosario – Santa Fe

El lector recordará también el sismo y posterior tsunami que afectó la central nuclear de Fukushima (Japón) el 11 de marzo de 2011. En aquellos momentos se procedió a evacuar 45.000 personas en un radio de 10 kilómetros e iniciar una distribución de yodo para prevenir posibles consecuencias de cáncer de tiroides. Dos días más tarde mientras se continuaba con los análisis de la estructura de la central se decide ampliar el rango de evacuación alcanzándose hasta 170.000 personas y un radio de 20 kilómetros.

Durante esos días tampoco se permitía la movilidad de población, la apertura de comercios, llegando hasta la imposibilidad de beber agua del sistema de cañerías domiciliarias. 

Esto generó dos tipos de pérdidas: la que sufrió el Gobierno y las que tuvo que afrontar la población civil, no solo en forma directa, sino también la que se sucedió con posterioridad al hecho principal hasta que la sociedad volvió a realizar sus actividades con normalidad. Nueve años después, en enero de 2020 se decretó una cuarentena de un día para el otro en Wuhan, China. La población inmovilizada fue de 35 millones de personas, prácticamente el 80% de la población argentina.

Pensemos ahora cuando de forma programada se desarrolla un evento deportivo o cultural al que asisten miles de personas: ocasiona saturación de los medios de transporte, vías de accesos que se cortan, personal de tránsito y de seguridad a disposición del caso. Ahora, situémonos en una situación de emergencia en la cual la logística deba trabajar con 170.000 personas como en Japón y repensémoslo para los 35 millones de chinos.

Terminado el primer gran movimiento surge la necesidad de provisión de alimentos, alojamiento provisorio, asistencia médica, seguridad personal y de los bienes personales y del estado. El trabajo es muy grande y debe ser científicamente asistido.

El APORTE DE LA ADMINISTRACION

En nuestro país hoy sucede algo similar y es imperioso que a nuestra ciencia  se le permitan realizar aportes y colaboraciones en todos los organismos gubernamentales destinados a la situación de manejo de Covid 19 para alcanzar los objetivos que como profesionales de administración propugnamos:

  • Planificación
  • Organización
  • Dirección
  • Control

Todos tendientes a alcanzar los objetivos determinados con mayor calidad de eficacia y eficiencia.

Los administradores pueden asesorar en áreas diseño de estructuras organizacionales, análisis logístico de abastecimiento de vacunas y otros materiales sanitarios, administración de personal dedicado a las tareas de control y salud, negociación con las diferentes instituciones intermedias que nuclean tanto a los trabajadores, como sectores empresarios, educativos y los diferentes niveles estamentales.

No se pretende que impida la dolencia de un contagiado, pero sí otorgar conocimientos a profesionales de otras ciencias para que puedan observar el fenómeno más holísticamente, y que además participen en grupos de asesoramientos para disminución de consecuencias.

Estas consecuencias son conocidas: pérdida de vidas humanas o lesiones graves, stress, falta de prestación de servicios esenciales, pérdidas laborales y de asistencia escolar, etc. 

En los medios masivos de comunicación aparece la idea de expertos, pero solo han conferenciado algunos profesionales de la salud. Es hora que desde las áreas de decisión se comience a participar a los expertos en planificación, organización, dirección y control, es decir, a los licenciados en administración.

Si las vacunas son efectivas, deben llegar en tiempo y forma, a los sectores que correspondan en las cantidades suficientes. Eso se denomina Logística, corresponde a la ciencia de administración.

Que existan camas para internación pero que el paciente no pueda acceder no es un problema del médico, que debe atenderlo cuando llegue, pero mientras tanto es tarea de otra profesión.

También es necesario pensar en la asistencia social a los que no poseen trabajos registrados, en las Pymes cada vez más golpeadas, en los pequeños cuentapropistas y otros tantos integrantes de la sociedad que viven el día a día. Eso se tiene que analizar también desde la administración. 

Mientras menos planificación hay, más vulnerabilidad tiene la población. Mientras menos organización, menos se sabrá quién deba hacer cada tarea. Ante menos dirección, el trabajo no será eficiente. Cuando no se controle no se sabrá qué hacer para el próximo evento.

No se puede decir salud o economía. Si se observa por separado al final no quedará ni una ni la otra.

Cada día que se pierde es una vida que se pone en peligro. Es hora de que los administradores tomen ese nuevo rol que la sociedad está reclamando, el de administrador de desastres.


NOVEDADES

25/04/2021

Nueva sede sur del Sanatorio de la Mujer.

Se inauguró la primera etapa con profesionales especializados en distintas áreas de la medicina y toda la tecnología necesaria para un mejor diagnóstico, estudios o tratamientos.