Coaching Martes 13 de Marzo

Tipos de líder y roles grupales

Dr. Germán Risemberg - Contador Público - Psicólogo - Doctor en Administración Coordinador del Programa de Formación en Liderazgo de INADEE

El líder es quien influye en los demás, intentando orientar la acción grupal hacia la resolución de las necesidades comunes

Para un estudio más profundo del Liderazgo resulta muy productivo recurrir a autores de la talla de Enrique Pichon Riviére. Desde la Psicología Social y la concepción del grupo operativo, Pichon Riviére aísla cuatro roles bien definidos que surgen en toda dinámica grupal. Un rol es una conducta estereotipada, un papel a jugar esperado por los miembros del grupo. Y los cuatro roles que él menciona son los siguienes: el portavoz, el chivo emisario o expiatorio, el saboteador y, precisamente, el líder.

 ¿Qué dice Pichon Riviére respecto de la figura del líder?

El líder es quien influye en los demás, intentando orientar la acción grupal hacia la resolución de las necesidades comunes. El desempeño del líder, en cada situación, consiste en remover los obstáculos que impiden llevar adelante la tarea actuando sobre los miedos básicos que constituyen el núcleo de la resistencia al cambio. 

  1. El líder se erige en el depositario de los aspectos positivos del grupo. Los resultados favorables que el grupo consigue son atribuidos a las cualidades y puntos fuertes del líder, cuyas ideas o propuestas son seguidas por los demás participantes.

  1. El chivo emisario conforma la “contracara” del líder. Es el depositario de los aspectos negativos o fracasos del grupo. Esto es parte de un mecanismo o proceso denominado “splitting” o disociación, el cual es utilizado por el grupo con fines defensivos.

  1. El portavoz es el rol que tiene que ver con actuar como emergente del acontecer grupal en un momento dado, con expresar de modo tal el sentir del grupo que todos sus participantes se sientan identificados. 

  1. Por último, el saboteador, o líder-saboteador, es, como vemos, otro tipo de líder. Se trata del líder de la resistencia al cambio. Basta que alguien manifieste una opinión para que enseguida se bifurquen las posiciones: una de apoyo a la expresión emitida y otra en franca resistencia a la misma. Folladori manifiesta atinadamente que, lejos de constituir un rol negativo, el líder-saboteador es una necesidad de carácter estructural. Así, si se expulsara a la persona que ocupa dicho lugar, otro sujeto se haría cargo del espacio vacante. No consiste en solución alguna la simple erradicación de la persona que encarna esta figura, sino que debe entenderse la función sígnica que cumple este rol: la de señalar que algo no funciona en el entramado grupal. 

El rol del líder, y también los otros roles, hacen su entrada en el ámbito de la dinámica grupal como consecuencia de un doble proceso simultáneo de adjudicación y de asunción. Los participantes seguidores adjudican a determinado sujeto el rol de líder, por ejemplo, y éste, a su vez, lo asume.

La clave del tema de los roles en Pichon Riviére es que para él, dentro del grupo operativo, los roles deben ser rotativos. Es nocivo para la producción grupal el hecho de contar con roles rígidamente asignados y asumidos. Los miembros deben variar su posición en cuanto a los roles. Esta cuestión se relaciona fuertemente con el tema del liderazgo compartido, en el cual, justamente, las personas rotan en su ubicación de líder y seguidores. Cuando se trata de cocinar, decía Pichon Riviére, el cocinero es el líder. 

Estilos de conducción y liderazgo 

Uno de los autores de los que parte Pichon Riviére es Kurt Lewin. Éste, después de efectuar una larga serie de estudios y situaciones experimentales, enumeró tres estilos posibles de conducción y liderazgo: el liderazgo autocrático, el liderazgo laissez faire o dejar-hacer, y el liderazgo democrático o cooperativo.

a) El líder autocrático se caracteriza por ser fuertemente directivo. Es un líder que acostumbra tomar sobre sí las responsabilidades de asignar tareas e indicar los pasos a ser seguidos. Premia o rechaza arbitrariamente todo aporte presentado por los integrantes, y nunca esgrime las razones acerca de por qué considera valiosa la producción de algunos grupos y deficiente la de otros. 

b) El líder laissez-faire adopta una postura decididamente pasiva. Otorga al grupo completa libertad de hacer lo que quisiera, estando presente sólo a fin de colaborar en el caso de que alguien lo solicitara, aunque realizando el menor número de sugerencias posibles. Se muestra amigable, pero se abstiene de valorar, ya sea positiva como negativamente, el trabajo de los participantes o del grupo en su integridad.

c) El líder democrático favorece las discusiones del grupo y brinda orientación en relación a las decisiones que se deben tomar. Intenta bosquejar los pasos necesarios para alcanzar los fines del grupo y sugiere otras formas posibles de arribar al mismo objetivo. Permite que los miembros trabajen de la manera que más les agrade, y procura mantenerse lo más ecuánime posible en su críticas y alabanzas.

Como resultado de las mencionadas pruebas experimentales Lewin y su equipo llegaron a la conclusión de que el quehacer grupal coordinado por el líder democrático genera mejores producciones y mayor satisfacción que el correspondiente a las otras dos modalidades. 

- Los grupos que operan bajo líderes autocráticos se caracterizan por responder de dos maneras básicas: agresividad o apatía. En ambos casos mantienen una fuerte dependencia hacia el líder autoritario. Cuando sostienen la actitud agresiva y rebelde los miembros logran hilvanar una suerte de cohesión común entre ellos, enfrentando de esta manera al conductor autocrático. 

- Los grupos bajo un liderazgo "laissez-faire" o "dejar-hacer" se hallan atravesados por una notable falta de incentivo hacia el trabajo y un enorme estado de desorientación. Son conocidos los casos en los que al retirarse esta clase de líder del recinto el liderazgo fue tomado por alguno de los participantes y la labor colectiva mejoró ostensiblemente.

- Los grupos con líderes democráticos presentan mayores grados de integración y de respeto mutuo entre sus miembros, y por tanto funcionan mucho más orientados y centrados en sus intereses comunes.

Pichon Riviére agrega una cuarta modalidad de liderazgo a las tres propuestas por Lewin: el líder demagógico. Se trata, en suma, de un líder de características autocráticas que adopta una impostura democrática. Dice Pichon Riviére que este líder impostor, en virtud de las contradicciones en las que a menudo se ve entrampado, recae en posiciones laissez-faire.


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