Estética Lunes 19 de Febrero

¿Qué debemos saber sobre la Vitamina D?

Colegio de Cosmetólogos Facial y Corporal de la Prov. de Sta. Fe. 2da Circunscripción

Funciones en las que participa, producción en la exposición al sol, alimentos que la contienen, consecuencias de su deficiencia.

También denominada calciferol, la vitamina D es una de las vitaminas liposolubles imprescindibles para la formación normal de los huesos y dientes y para la absorción del calcio a nivel intestinal. Se obtiene de la exposición solar, de la alimentación y de suplementos orales.

La diferencia de la vitamina D puede causar osteoporosis y otros trastornos que describiremos en el presente artículo.

FUNCIONES DE LA VITAMINA D

Una de las funciones principales consiste en ayudar al cuerpo a absorber el calcio, uno de los minerales esenciales para la formación normal de los huesos.

Durante la infancia se la utiliza para producir y mantener el sistema óseo.

También desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de los órganos.

Otra de las funciones en las que participa son:

. Regula los niveles de calcio y fósforo en sangre.

. Promueve la absorción intestinal de fósforo y de calcio a partir de los alimentos y la reabsorción de calcio a nivel renal.

. Participa en el desarrollo del esqueleto a través de su aporte para la formación y la mineralización ósea.

. Intervierne en los procesos del sistema inmunológico.

. Tiene propiedades antitumorales.

. Influye en funciones antienvejecimiento.

EN EL CUERPO HUMANO

Se ha descripto la presencia de receptores en hueso, cartílago, pelo, tejido adiposo, glándula suprarrenal, cerebro, intestino, estómago, riñón, páncreas, hígado, pulmón, músculo, linfocitos B y T activados, corazón, músculo de vasos, gónadas, próstata, parótida, mama, células paratiroideas, timo, placenta, retina y tiroides. 

LA SÍNTESIS DE VITAMINA D

Debido a que la melanina epidérmica absorbe la radiación UVB, su contenido determina el número de fotones que eventualmente resultarán en la síntesis de vitamina D, por lo que las personas con fototipo de piel IV-VI requieren 5 a 10 veces más exposición solar para sintetizar cantidades similares de vitamina.

Algunos estudios sugieren que la capacidad de síntesis de vitamina D es similar en personas con diferente tipo de pigmentación. Los estudios científicos dan cuenta de valores bajos de 25-hidroxi-vitamina D sérica en las personas que viven en climas soleado. Atribuyen esta deficiencia al uso de protectores solares, obesidad, edad avanzada y déficit de ingesta dietaria.

Si bien el uso de protectores solares en cantidades recomendadas podría afectar la síntesis de vitamina D, algunos estudios han relevado que no existen alteraciones en las concentraciones de vitamina, sugiriendo que la mayoría de las personas se aplica estos productos en unas cantidades inferiores a las indicadas.

VITAMINA D DIETÉTICA 

Así se llama a la vitamina D proveniente de los alimentos que ingerimos.

La vitamina D dietética se obtiene al consumir aceite de hígado de bacalao, queso, yema de huevo, salmón, atún, hígado y carne vacuna.

En algunos países, donde el consumo de dichos productos en general no es muy masivo, el Estado interviene para garantizar que la industria alimenticia fortifique los productos con fuentes alimentarias de vitamina D.

Las recomendaciones actuales respecto de la ingesta diaria de vitamina D obedecen a dos consideraciones: la función ósea y la exposición solar (asumiendo que ésta sea mínima o nula debido a la variabilidad del clima y la radiación UV). La mayoría de los estudios define un mínimo de 20 ng/ml para garantizar una buena salud ósea y mineral, aunque algunos autores que analizan patologías no óseas consideran un nivel de 30-40 ng/ml.

Ingesta recomendada según la edad:

  • 0 a 12 meses: Dosis mínima de 400 UI por día

  • Niños de 1 a 3 años: La ingesta máxima diaria recomendada como segura es 2500 UI por día.

  • Niños de 4 a 8 años: 3000 UI máximo por día.

  • Mayores de 9 años: 4000 UI máximo por día.

  • Mayores de 70 años: Dosis mínima de 800 UI por día.

La vitamina D tiene un buen perfil de seguridad en personas sanas y diversos controles demostraron que, aún con ingestas de hasta 10.000 UI/día, no se observa toxicidad por vitamina D ni hipercalcemia.

Se ha comprobado también una alta prevalencia de insuficiencia de vitamina D en niños, adultos jóvenes, embarazadas y lactantes, de allí que esté indicada la determinación de niveles séricos de vitamina D en mayores de 70 años, individuos obesos, fototipos IV-V, lactantes y pacientes con síndromes de mala absorción.

DERMATITIS ATÓPICA

El déficit de vitamina D se relaciona con disfunción de la barrera epidérmica.

La vitamina D aumenta la expresión de involucrina, transglutaminasa, loricrina y filagrina, incrementando la producción y el desarrollo de la cornificación, además de regular el procesamiento de las cadenas de glicocilceramidas.

Los monómeros de filagrina participan en la compactación de los queratinocitos en el estrato córneo y son degradados en factores naturales de humectación que mantienen la hidratación del estrato córneo superior.

Las personas con niveles bajos de vitamina D tienen la piel más seca. La alteración de la barrera epidérmica no sólo permite la entrada de alérgenos, sino que también desencadena la activación de células de Langerhans y facilita la unión de antígenos a estas células mediante la barrera dañada. La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que afecta 10-20% de los niños y 1-3% de los adultos. Ellos tienen más riesgo de infecciones cutáneas, ya sea por un déficit en su sistema inmunológico innato, o bien por un déficit en su incapacidad para producir péptidos antimicrobianos (PAM) de gran espectro como la catelicidina.

En los pacientes con dermatitis atópica se observa una relación inversa entre los niveles séricos de vitamina D y la severidad de la enfermedad.

La vitamina D precipita la producción de péptidos antimicrobianos en macrófagos, linfocitos y monocitos, pero esta producción se ve afectada en concentraciones inferiores a 20 ng/ml.

La administración oral de vitamina D induce la producción de catelicidinas y radiación UVB, in vivo, induce la expresión de péptidos antimicrobianos en los queratinocitos.

La mayoría de las células (linfocitos B y T, monocitos y células dendríticas) desarrollan receptores para la vitamina D y ésta aumenta su potencial oxidativo, la producción de citoquinas, fosfatasa ácida y peróxido de hidrógeno, además de ayudar en la movilidad y acción fagocítica de los neutrófilos.

La vitamina D inhibe la producción de células T y la activación de macrófagos, reduciendo la producción de las moléculas que dominan las fases de la dermatitis atópica. Pero a la vez, esta vitamina incrementa la producción de IL 10, la cual reduce el desarrollo de células Th1 y Th2.

La producción de IL 10 mediada por vitamina D en los mastocitos contribuye a suprimir la inflamación cutánea.

La vitamina D inhibe la diferenciación de monocitos en células dendríticas y también su maduración en células presentadoras de antígenos.

DEFICIENCIA DE VITAMINA D

Hay casos en los que no se adquiere el calcio suficiente con la dieta, dando lugar a una deficiencia de vitamina D.

Las consecuencias de esto radican en el aumento de riesgo de desarrollar raquitismo en el caso de los niños; y osteoporosis, hipocalcemia (bajas concentraciones de calcio en sangre) y osteomalacia (una patología que debilita los huesos) en el caso de los adultos.

Además, su deficiencia puede tener vinculación con la disminución de la función cognitiva y la aparición de enfermedades crónicas, siendo los más frecuentes: cáncer de mama, de colon, de próstata y de ovarios; fatiga crónica, psoriasis, artritis reumatoidea, tuberculosis, enfermedades cardíacas, inmunológicas o mentales (depresión y trastornos afectivos estacionales), entre otras.

Por último, la deficiencia de vitamina D puede hacer que la función muscular se altere. En estos casos puede ocurrir que se realicen diagnósticos erróneos de patologías como por ejemplo de la fibromialgia.


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