Cosmetología Jueves 07 de Marzo

Los cambios de la piel en la adolescencia y el climaterio

Colegio de Cosmetólogos Facial y Corporal de la Prov. de Sta. Fe. 2da Circunscripción

Los tratamientos indicados para las distintas etapas de la vida

Nuestro órgano, la piel, está considerada como un efector hormonal y de acuerdo a ello vemos las modificaciones según su estadio.

Tomando de referencia la piel femenina, tan ligada a los cambios hormonales y para dedicarnos específicamente al proceso de cambios en ella (sin descartar la masculina que sufre también el impacto hormonal); repasaremos un poco cómo es en la adolescencia, sus modificaciones y cómo podemos ayudar a los más jóvenes.

Debemos saber que nos encontramos en una etapa de transición, donde los cambios físicos y emocionales modifican la piel por estimulación hormonal.

Existe una hiperactividad de las glándulas sebáceas y sudoríparas y que al descontrolarse alteran la barrera cutánea. Por este proceso, la piel presenta un cuadro seborreico con tendencia al acné comedogénico. Si descuidamos este estadio de la piel, podremos enfrentarnos a un Acné Juvenil, donde se juntan el factor genético, nervioso, climático y hormonal.

Como profesionales del cuidado de la piel, es nuestra tarea llevar a cabo una minuciosa anamnesis y plasmar todo en una ficha, haciendo la derivación que corresponda a un especialista dermatólogo para que realice el diagnóstico.

En consultorio podemos hacer una buena higiene e emoliencia para facilitar la extracción de comedones. Si esa piel lo necesita, aplicaremos máscaras queratoliticas y descongestivas. En nuestro rol de cosmetólogos podemos recomendar, además, una buena protección solar y otorgar al paciente un correcto entrenamiento de cómo debe cuidar su piel.

La Menopausia

Durante el climaterio, cuando las hormonas declinan su actividad, también se producen cambios relevantes en la piel.

Por el solo hecho de ser mujer, esta piel ha sido cuidada, ha incorporado hábitos de higiene, humectación y fundamentalmente, ha sabido protegerse del medio ambiente. Pero cuando decrece la actividad hormonal, la piel se torna atrófica, con atonía, disminuye su actividad proliferativa dermo epidérmica, el manto epicutáneo se modifica, disminuye la vascularización y la sistesis de melanina. O sea que nos encontramos con una piel que lucha contra el envejecimiento cronológico y quizás, se encuentra afectada con un fotoenvejecimiento.

Observamos que la piel está más seca, el pelo pierde su vitalidad y existe una caída brusca de estrógenos, que produce una pérdida del 15% de colágeno.

Al encontramos con este tipo de piel, ponemos en marcha todo nuestro bagaje de conocimientos de la ciencia cosmética y tratamos lo que llamaríamos recuperación facial.

Comenzamos en gabinete con una higiene y tonificación con cosméticos que inicien el paso hacia la corrección que buscamos, serán del tipo emoliente, descongestivo, estimulante etc. Usamos nuestros conocimientos para realizar una sinergia entre el cosmético y la técnica a aplicar en la piel.

Seleccionamos peelings que sean los adecuados para esta etapa como acidomandelico, si queremos que actúe como despigmentante superficial; Ahas o acidoglicólico o el que elijamos para conseguir que las células corneas se desprendan, actúe y estimule la formación de colágeno propio.

Son útiles las máscaras tensoras con principios activos como el DMAE, polifenoles de uva, acidohialurónico.

No debemos olvidar la biología de la piel normal, que sufre modificaciones por los cambios climáticos, hormonales y por el mismo proceso natural de la vida.

 


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