
Síndrome de la Clase Turista
Dr. Roberto O. Venesia. Médico Flebólogo.
¿Qué es y cómo se previene?
Los viajes en avión que duren más de 6 horas, aumentan el riesgo de sufrir trombosis venosa profunda, conocida como el Síndrome de la Clase Turista, y la probabilidad crece un 20% a medida que se suman dos horas de vuelo.
Lo explica así el Dr. Roberto Venesia, Médico Flebólogo, quien recuerda que hay ejercicios que evitan estos trastornos de circulación. La práctica de "ejercicios flexores y extensores con las piernas y los pies o mover los tobillos y los dedos mientras estamos sentados en el avión, así como levantarse cada dos horas y caminar hasta el baño, permiten una correcta circulación de la sangre", dice y agrega que las rodillas flexionadas y las piernas inmóviles perjudican la circulación de la sangre.
Otras medidas recomendables son hidratarse bien, no ingerir alcohol, no llevar prendas de ropa ajustadas que disminuyan el retorno venoso de las extremidades y mantener las piernas en posición estirada antes que las rodillas en flexión.
La trombosis venosa profunda se produce al coagularse la sangre dentro de la vena, y se facilita al tener las rodillas flexionadas y las piernas inmóviles durante un largo tiempo. Esta posición "perjudica la circulación de la sangre y favorece la formación de trombos (coágulos) en las venas del sistema profundo venoso de las pantorrillas", dice el especialista.
Los síntomas suelen ser, aparte de dolor, la hinchazón de las piernas y el enrojecimiento de las mismas. Uno de los grandes riesgos de la trombosis venosa es la embolia de pulmón, que ocurre cuando el trombo se desprende y se desplaza por las venas profundas.
Los trastornos derivados del síndrome de la clase turista pueden aparecer durante el viaje, al aterrizar o días después. Flexionadas las piernas, la sangre circula más lenta en las venas y se coagula con mayor facilidad. Además, no aparecen sólo en viajes de avión largos."Todo aquel trayecto que implique estar durante horas sentados en la misma posición puede suponer un problema para la circulación al tener tanto tiempo las rodillas flexionadas", indica Venesia.
Los trastornos derivados del síndrome de la clase turista pueden aparecer durante el viaje, al aterrizar o días después.
Los factores que facilitan la aparición de la trombosis venosa son, según el experto, "aquellas situaciones que dificultan el retorno venoso, en las que la sangre enlentece su circulación en las venas y coagula con mayor facilidad; y también en las situaciones que aumentan la coagulabilidad o la densidad de la sangre".
Tienen más riesgo de padecerla las personas obesas, quienes usan anticonceptivos orales o estrógenos, pacientes con antecedentes previos de trombosis, insuficiencia cardíaca, enfermedades crónicas o cirugías recientes. También quienes tengan alteraciones de la coagulación o enfermedades oncológicas.
Los grupos de riesgo deben procurar sentarse en asientos de pasillo. Hay estudios que dicen que los pacientes que se sientan en las ventanillas, o en los asientos del medio en los grandes Boeings, y por lo tanto no se pueden movilizar demasiado, tienen el doble de posibilidades de padecer trombosis venosas en las piernas.
En estos casos se recomienda usar medias de compresión elástica durante el viaje siendo ideal que sean indicadas por el médico flebólogo.
Finalmente, uno de los grupos de más riesgo que pueden sufrir esta patología provocada por mantener la misma postura durante el vuelo son las mujeres embarazadas, según un estudio reciente publicado en la revista Thrombosis Research. Éste concluye que las mejores medidas de prevención para las mujeres embarazadas deben encaminarse a "fomentar el ejercicio y evitar la inmovilización prolongada al dormir o sentarse al lado de la ventana", además del uso de las medias elásticas correspondientes.