Flebologia Jueves 06 de Diciembre

Trombosis venosa: ¿Qué hacer?

Dra. Griselda Alfonso, Jefa del Servicio de Flebolinfologia de Grupo Gamma

La trombosis venosa es una de las consultas más frecuentes en el consultorio de Flebología.

Factores de riesgo

Hay pacientes que llegan a la consulta con dolor profundo en la pantorrilla y que se incrementa al caminar. En ellos pueden visualizarse varios centímetros de aumento de la pantorrilla comparada con la contralateral (edema).

También, aquellos que tienen varices, toma anticonceptivos orales y que, en muchos casos, han tenido días anteriores viajes de muchas horas (especialmente en avión).

Además, las pacientes excedidas de peso y sedentarias son propensas a una trombosis venosa profunda, así como quienes tienen antecedentes de cirugías previas, principalmente las abdominales o traumatológicas con varios días de reposo post-operatorio, o luego de un parto o en pacientes con antecedentes familiares de trombosis.

Tratamiento

El diagnóstico es Clínico en manos experta del profesional adecuado y se confirma con ecodoppler venoso color.

La celeridad en la toma de decisiones para iniciar el tratamiento lo más precozmente posible es clave para evitar las graves consecuencias a corto plazo del tromboembolismo pulmonar (única urgencia flebológica) y las secuelas a largo plazo del desarrollo del Síndrome postrombótico.

El tratamiento inmediato es la anticoagulación, la compresión elástica y el reposo si la trombosis es en el sistema venoso profundo.

Las tromboflebitis, al asentar en el sistema venoso superficial, no requiere tratamiento anticoagulante pero sí antiinflamatorios y vendaje elástico compresivo. A diferencia de las trombosis venosas profundas, el paciente debe deambular para aumentar el retorno venoso y prevenir las trombosis profundas al activar la circulación desde el pie y la pantorrilla hacia el corazón con una velocidad adecuada.

¿Cómo prevenir esta patología?

  • Evitar el sedentarismo.

  • Mantener un peso adecuado.

  • Realizar actividad física aeróbica, caminar, 3 veces por semana.

  • Tratar las várices (si las hubiera).

  • Realizar profilaxis anticoagulante en casos de cirugías prolongadas y con reposo posterior de una semana.

  • Consultar al especialista en caso de terreno varicoso y viajes prolongados en avión, más aún si el paciente toma anticonceptivos.

  • Realizar consulta con Hematología en caso de antecedentes de trombofilia familiares o de abortos a repetición.

Sin duda, el mejor tratamiento es la prevención. Sin embargo, si la trombosis ocurriera, la mejor decisión es la implementación de una terapéutica anticoagulante rápida y eficaz.

La consulta con especialista y el trabajo en equipo de Flebolinfología y Hematología es clave para evitar las secuelas a corto y largo plazo. Por lo tanto, pensar en prevenir las trombosis venosas profundas en pacientes con riesgo aumentado y pensar en la posibilidad cierta de la aparición del síndrome postrombótico en pacientes con antecedentes de trombosis venosa profunda, ayuda a minimizar la aparición de complicaciones a corto y mediano plazo tan invalidantes y de difícil tratamiento.


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