Legales Jueves 06 de Febrero

Parejas separadas, ¿cómo planificar las vacaciones de los hijos?

Constanza Galina Andrioli – Abogada. Psicóloga. Mediadora. Docente.

Pautas para la convivencia en un periodo que genera cambios de hábitos en grandes y chicos.

Después de un año de trabajo, llega el tiempo de las vacaciones, y el deseo de descansar, disfrutar y si se puede, hacer un viaje para recuperar las energías. En los casos de las parejas separadas, no es sencillo organizar con quién pasan los hijos los meses de receso escolar. Desde el punto de vista legal, los niños que están separados de uno o ambos padres, tienen derecho a mantener relaciones personales y contacto directo con los dos de modo regular, salvo si es contrario a su interés superior. Esto incluye el derecho de los hijos a compartir un tiempo de sus vacaciones con cada uno de sus padres.

Los tiempos de descanso generan cambios de hábitos en grandes y chicos que es necesario reconocer y afrontar, para que no produzcan conflictos y malestar. Un elevado porcentaje de parejas se estresa antes y durante las vacaciones, debido a los problemas que surgen para definir con quién pasan los chicos el período vacacional. Por este motivo, siempre es aconsejable acordar este tema al momento de fijar el régimen de coparentalidad, e incluir con la mayor claridad y precisión, con quién pasarán los niños sus días de vacaciones cada año. También es recomendable fijar una manera de alternar cada año el sistema o de pactar cómo ponerse de acuerdo si hay algún cambio. La vida es dinámica y un año puede no ser igual al otro. Además, pueden aparecer oportunidades de viajes que implican modificar lo que se convino algunos años atrás, razón por la cual, acordar con anticipación algunas reglas sobre cómo modificar lo convenido anteriormente siempre ahorra malos ratos.

Recordar que para llevar a los menores fuera del país existe una serie de documentos indispensables para viajar al exterior. En primer lugar, hay que revisar lo que se fijó en el acuerdo homologado o en la sentencia judicial, sobre la posibilidad de organizar viajes al extranjero con los niños. A pesar de lo acordado, es necesario contar con el consentimiento por escrito del padre o de la madre para sacar a los hijos del país.  Si uno de los progenitores se opone al viaje de forma injustificada, se debe consultar con un abogado, para que se obtenga la autorización correspondiente. Es importante no dejarlo para el último momento y anticipar el trámite además de la conversación con la ex pareja, por si manifiesta no estar de acuerdo. 

Si bien el tiempo de las vacaciones que se distribuye en la actualidad es por períodos de una o dos semanas, para un niño, es lo suficientemente extenso para que sienta algún grado de inestabilidad emocional, en particular, en las cuestiones afectivas y cotidianas vinculadas a la presencia o a la ausencia de su padre o de su madre. Es vital que los mayores estén atentos a la aparición de indicadores de perturbación de los chicos, para brindarles apoyo y contención, animarlos a que salgan a divertirse y alentarlos a que se comuniquen con el otro progenitor, si lo necesitan. No transmitirle a los hijos los miedos e inseguridades que pueden activarse cuando los niños salen de vacaciones con quien no ejerce los cuidados la mayor parte del tiempo, que puede sentir el vacío de quedarse solo durante ese período, o agobiarse con preocupaciones porque no estará presente y temer que pueda pasarles algo.

¿CÓMO MEJORAR LA CONVIVENCIA?

Hay algunas sugerencias que pueden contribuir a disminuir el estrés que pueden ocasionar las vacaciones para los progenitores separados, que pueden prevenir malestar y conflictos.

1.- Pactar un horario para contactarse con el otro progenitor

Establecer con la ex pareja un horario determinado de comunicación diaria o regular y respetarlo, según el caso y la edad de los niños, para impedir interrupciones en el disfrute de los hijos con el progenitor con el que comparte las vacaciones. También, para disminuir la ansiedad y los temores que pueden aparecer en el que no está en el lugar de vacaciones y no sabe qué esta ocurriendo. En este sentido, siempre es importante escuchar a los niños, y si desean contactarse más veces o en otros momentos, respetar lo que ellos piden, sin olvidar lo que se acordó con la ex pareja, para que no entre en pánico si no recibe la llamada, el wassap o el email convenido.

2.- Acordar algunas rutinas diarias

Si se puede y el nivel de diálogo entre los integrantes de la ex pareja lo permite, es muy beneficioso conversar algunas ideas básicas sobre los hábitos cotidianos de los niños, para no alterar tanto sus ritmos. Conversar aunque sea mínimamente sobre algunas cuestiones básicas de comidas, horarios de descanso, tareas de vacaciones, y definir cuáles actividades son de riesgos y que deben evitarse. Por ejemplo, el uso de protector solar, las bebidas alcohólicas en caso de adolescentes, la asistencia a determinados eventos, la práctica de deportes de riesgo, son puntos que es importante hablar y definir antes por parte de los dos progenitores. Qué se autoriza, y qué no, ya que pueden no estar de acuerdo y dialogarlo puede evitar problemas al regreso.

3.- Transmitir seguridad a los hijos

Si la ruptura de la pareja es muy reciente, los adultos deben buscar apoyos en otros adultos, no en los niños, o requerir ayuda de un profesional psicológica, para manejar los sentimientos negativos propios. Procesar la inestabilidad tratando de no trasladarla a los hijos ni ponerlos en contra del o de la ex. Darles a los chicos apoyo y contención, y recordarles que no tienen ninguna responsabilidad en la ruptura de la pareja, para que no sientan culpas que nos les corresponden en los avatares de la vida de sus padres.

4.- No delegar la responsabilidad del cuidado de los niños

Tener presente que son los chicos los que están de vacaciones, no los progenitores, por lo tanto, deben organizar lo mejor que puedan sus horas y días de trabajo y ocio, para aprovechar el tiempo para compartir con ellos. Algunas veces, las personas que intentan colaborar, sin malas intenciones, como otros familiares y nuevas parejas, pueden generar conflictos o sentimientos negativos en los niños. Es vital que cada progenitor trate de estar presente todo el tiempo posible. Si tienen que trabajar, se pueden buscar opciones como las colonias de vacaciones, los clubes, y sumar otros recursos disponibles para que los hijos puedan disfrutar de actividades lúdicas y construir redes sociales en la familia extensa y en la comunidad.

5.- Evitar las críticas al otro progenitor

Referirse en términos positivos a la ex pareja, y siempre recordar que es el padre o madre de nuestro hijo. Denostarlo, descalificarlo, hablar mal de él o de ella, puede lastimar su autoestima e interferir negativamente en la construcción de un vínculo sano con él.

6.- Favorecer la relación de los hijos con el otro progenitor

Es importante alentar a los niños a comunicarse con frecuencia con la ex pareja, y transmitirle la necesidad del respeto hacia ella.

7.- No convertir a los hijos en mensajeros

Hablar directamente con la ex pareja y no utilizar a los niños para transmitirle indicaciones, órdenes, o críticas para el otro progenitor. Los chicos no deben ser utilizados como botín de guerra ni como objeto de disputa de los problemas no resueltos de sus padres. Tampoco es saludable pedirles que cuenten detalles innecesarios de la vida de sus ex parejas. Los niños no son corresponsales de las vidas de las ex parejas.

8.- Obtener el consentimiento del otro progenitor para viajar al exterior. Conversar este punto con anticipación, para conseguirlo a través de la intervención de un abogado si es negado injustificadamente.

Tanto para los niños como para los adultos, las vacaciones constituyen un período gratificante y el premio a un año de trabajo y esfuerzo. Es un tiempo para compartir momentos de calidad y alegría, y forjar lazos amorosos, con recuerdos felices. Buscar ayuda profesional para evitar los conflictos, es el mejor modo de garantizar buenos momentos del tan esperado descanso anual.


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