Medicina Legal Lunes 17 de Agosto

Juricidad de la medicina: El impacto del Derecho

Damián Ferrero-Wenger – Abogado - Asesor Legal Sanatorio Mapaci, S.A./ Mapaci Laboral.S.A

La dimensión que ha tomado la actividad de la salud en las sociedades obliga a profundizar la profesionalización, especialización y orden en materia de regulación y aplicación legal de las normas del Sistema Sanitario

La medicina evoluciona sostenida, constante y aceleradamente, ofreciendo nuevos tratamientos, estudios, técnicas médicas, medicamentos y un sinfín de innovaciones; sin embargo –o tal vez a causa de todo ello- existe una creciente y difícil tensión entre recursos limitados y crecientes necesidades sanitarias de personas y comunidades en su conjunto.

Tal vez la historia de la medicina sea la de la humanidad por vivir más y mejor. Al historiar la medicina puede verse reflejada la evolución de uno de los derechos fundamentales del ser humano: el derecho a la salud.

Sin embargo también existen otros no menos importantes con los que coexiste: libertad, igualdad, entre otros.

Hoy día la Ciencia Médica no se desarrolla sola e independiente de otras Ciencias, o de la sociedad misma, sino dentro y gracias a ella; la Ciencia Médica no es sino emergente de la sociedad en que se desenvuelve. Ese entorno social es el que establece las reglas de funcionamiento, y que potencia o limita y debilita las mejoras.

Desde un enfoque comprensivo, la Medicina –en la actualidad practicada mayormente a través de organizaciones de diversas escala y formas- se encauza y regula a través de normas legales. La normativa legal no es neutra. Asigna recursos, genera incentivos y desincentivos, determina derechos y obligaciones, crea riesgos jurídicos y operativos, en definitiva, regula la economía de su funcionamiento.

Desde esta perspectiva, la salud es una actividad con un alto nivel de regulación jurídica; la diversidad y cantidad de normas y resoluciones judiciales en la materia confirman tal aserto.

Un repaso rápido y parcial de las regulaciones en la materia nos permite ver la dimensión de lo expresado: Programa Médico Obligatorio, listados de enfermedades cubiertas; Ley de Protección de Datos Personales, de fuerte impacto en materia de protección y confidencialidad de la información; Normas sobre Medicina del Trabajo y el Sistema de Riesgos del Trabajo, de importantísima gravitación en el desempeño productivo del país; Muerte Digna; Ley de Derechos del Paciente, Historia Clínica y Consentimiento Informado; Normas y Jurisprudencia sobre Fertilización Asistida; Genética; Ancianidad; Investigación Clínica; Esterilización; Cambio de Sexo; Exámenes de ADN; Nuevo Código Civil en materia de Responsabilidad Civil; Normas sobre Bio-Seguridad y ANMAT; Normas de Ética de la Medicina; Normativa sobre Fraude en los Sistemas de Seguros; Normas sobre Trasplantes de Órganos; Ley de Medicina Prepaga, norma central en la ordenación de la medicina privada; y la lista sigue-

la salud es una actividad con un alto nivel de regulación jurídica; la diversidad y cantidad de normas y resoluciones judiciales en la materia confirman tal aserto.

Ese contexto en que se despliega el sector de la salud y que es descrito de manera muy simplificada permite ver los efectos, directos e indirectos, que genera la regulación legal en la materia,  no solo para los destinatarios fundamentales del sistema de salud, los pacientes, sino también para los protagonistas principales de la actividad médica: profesionales de la medicina, financiadores del sistema (prepagas, obras sociales, mutuales) organizaciones asistenciales, proveedores de insumos médicos, servicios y medicamentos (entre otros). Finalmente, los efectos se miden a nivel sociedad.

Se hace evidente entonces que la regulación legal del sistema de salud ocasiona un gran impacto económico-social, circunstancia que urge a la sociedad en torno a lograr establecer y que funcionen adecuadamente aquellos mecanismos necesarios para que las normas y su aplicación lo sean de la manera más justa a la vez que eficiente, más allá de la parcialidad del caso puntual, comprendiendo el marco general de funcionamiento para así finalmente lograr priorizar efectivamente el bien común, superior del individual.

La complejidad y dimensión que ha tomado la actividad de la salud en las sociedades, en la Argentina y en el Mundo, aconsejan profundizar la profesionalización, especialización y orden en materia de regulación y aplicación legal de las normas propias al Sistema Sanitario, como herramientas esenciales para mejorar sus niveles de eficiencia y optimizar recursos, único camino posible para alcanzar el adelanto más importante: mejorar el servicio de salud al paciente.

La compatibilización de Salud, Derecho y Economía no parece tarea sencilla; frecuentemente parten de objetivos y valores diversos los que, en momentos de tensión, precisan de análisis complejos y decisiones difíciles de parte de los múltiples responsables de lograrla.

Por ello resulta de fundamental importancia la comprometida comprensión y convicción del efecto de la Institucionalidad como factor de desarrollo social, creadora de normas y su aplicación claras, previsibles, racionales, justas y eficientes.


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