Medicina Jueves 11 de Febrero

Posibilidades terapéuticas en COVID-19

Dr. Oscar Bottasso. IDICER (UNR-CONICET). Comisión de Bioética. Colegio de Médicos de Santa Fe, 2da. Circ.

Oportunidades para un futuro quizás no tan lejano

El síndrome respiratorio agudo por Coronavirus-2 (SARS-CoV-2), representa una amenaza global en salud. De momento, la OMS reporta 100.819.363 casos confirmados de COVID-19, con 2.176.159 decesos. Estos virus pueden expandir el rango de hospederos, incluido el hombre, gracias a su capacidad de recombinación y mutación.

Actualmente se está estudiando una variada gama de herramientas terapéuticas tales como antivirales, anticuerpos, agentes antiinflamatorios, terapias inmunomoduladoras (biológicos), y otros compuestos como anticoagulantes, y antifibróticos.  Dichas modalidades tendrían distinta eficacia en función de las etapas y diferentes manifestaciones de la enfermedad. Así, la inhibición viral aparece más efectiva al principio del cuadro, mientras que, en los pacientes hospitalizados, los inmunomoduladores ofrecerían mayor utilidad.

Días atrás, un grupo de investigadores chinos publicaron un trabajo en el cual escogieron 2.855 moléculas aprobadas para el tratamiento de enfermedades en humanos y animales, en paralelo a 190 medicinas chinas a base de hierbas, como inhibidoras de la infección por SARS-CoV-2 en células vero E6. Tras la identificación de 15 compuestos los ensayos enzimáticos y el modelado molecular, permitieron comprobar que el blanco de acción era una proteasa 3CL[1] del virus y la ARN polimerasa. Los estudios in vivo (en hámsteres) indicaron que la mefloquina (antimalárico con menor toxicidad cardíaca y citotoxicidad), el nelfinavir (inhibidor de la proteasa de VIH) y los extractos de Ganoderma lucidum, Perilla frutescens y Mentha haplocalyx eran efectivos en la infección experimental. 

La revista Science también publicó un trabajo realizado en los EE. UU, sobre el fármaco plitidepsina (aplidina), con una actividad antiviral muy superior a remdesivir en células infectadas con SARS-CoV-2 (vero E6, y células humanas similares a neumocitos). Igualmente se demuestra la eficacia del tratamiento profiláctico con plitidepsina en dos modelos de infección en ratones, traducido en una menor replicación de SARS-CoV-2 en los pulmones, como así también la inflamación asociada [2]. El fármaco es un inhibidor de eEF1A[2], aprobado para algunas formas de mieloma múltiple (Future Oncol 15: 109, 2019; Ann Hematol 98: 2139, 2019), que completó estudios clínicos fase I/II para COVID-19 [por ej. https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04382066?term=plitidepsin&draw=2&rank=8] y se está avanzando hacia un estudio fase II/III.

Auguramos que los resultados continúen, pues, en la misma dirección. 


1Tras ingresar a la célula, el ARN viral se traduce en poliproteína 1a (PP1a) y poliproteína 1ab (PP1ab), las cuales son escindidas por una proteasa similar a papaína (PL) y una proteasa similar a 3C (3CL) para formar 16 proteínas no estructurales.

[2] eEF1A2 (eukaryotic translation elongation factor 1 alpha 2: subunidad alfa del factor de elongación, que interviene en la síntesis de proteínas de nuestras células).


NOVEDADES