Clínica Médica Jueves 06 de Junio

El tabaco calentado y el cigarrillo electrónico. Nuevas formas de captar fumadores

Dr. Miguel Ángel Mancino*. Especialista en Neumonología, Alergia e Inmunología. Grupo Oroño

Los médicos deben alentar el abandono del uso del tabaco, en todas sus formas, incluso a través de este dispositivo que puede llegar a ser perjudicial para la salud.

Lo que llamamos cigarrillo es, en realidad, un sistema de administración de nicotina –una de las sustancias más adictivas que se conoce- y su humo es el mejor vehículo para administrarla. Junto a ella se incorporan alrededor de 4.800 sustancias que, en conjunto, se llaman alquitranes. Combinación macabra; la necesidad del adicto de incorporar el alcaloide hace que también ingresen al organismo una infinidad de componentes tóxicos. Los resultados son tétricos: en Argentina mueren alrededor de 40.000 personas al año por ser adictas al cigarrillo y en el mundo unos siete millones. Hecho interesante, en los países en vías de desarrollo es causa de morbilidad y muerte muy por encima del sida, ocasionando un notable aumento de la carga económica para los sistemas de salud.

El tabaco calentado 

En los últimos años ha habido un claro descenso en el volumen de cigarrillos vendidos, lo que ha preocupado a la industria tabacalera. Lejos de quedarse sin ideas, la ha alentado a desarrollar nuevas formas de mantener, –y aún incrementar- el “hábito de fumar”. Las poderosas empresas reflotaron el antiguo procedimiento de  calentar el tabaco con carbón encendido -como es el caso de la pipa de agua o “narguile” que aún hoy fuman los árabes- sólo que ahora remplazan el carbón por una resistencia eléctrica que logra llegar a unos 350º. 

Este procedimiento permite liberar un “vapor nicotinado” que el adicto inhalará a intervalos remedando gestualmente lo que hace con el cigarrillo común. Afectos a tergiversar conceptos, llaman a ese dispositivo “emisor de partículas”.  Con una inversión de más de 3.000 millones de dólares Philip Morris International apuesta a que el futuro del tabaco está en la tecnología y dejan entrever que quieren cesar de producir tabaco convencional para pasarse a productos supuestamente menos dañinos, a los que llaman “de riesgo reducido”.

Las tácticas de marketing se están utilizando para atraer, más que a nadie, al público infantil al consumo del “inocuo método” del tabaco calentado

Los líquidos vaporizados

El cigarrillo electrónico es otra cosa. Herbert Gilbert, en 1968, patentó un “cigarrillo sin tabaco” con el que intentaba sustituir el tabaco y papel en combustión –que genera 800º de temperatura en su cono- por aire aromatizado, caliente y húmedo. Este artefacto cayó en el olvido debido a que, en esa época, todavía no se consideraba que fumar cigarrillos de tabaco pudiera ser nocivo para la salud. Años más tarde, en el 2003, Hon Lik, un farmacéutico chino con severa adición a fumar tabaco patentó el primer “cigarrillo electrónico” capaz de dispensar nicotina.  Inmediatamente, el mercado le abrió sus puertas y ese dispositivo comenzó a venderse en el mundo.

Para su funcionamiento requiere de altas concentraciones de propilenglicol –un alcohol aceitoso usado tanto como refrigerante de motores, colirio, lubricante íntimo, etc.-  y cantidades variables de nicotina. También pueden utilizarse en ellos gran variedad de líquidos aromáticos exentos del alcaloide y que son ofrecidos como inocuos a personas que no fuman.

La hipocresía de las tabacaleras

Sería una ingenuidad pensar que las tabacaleras no desean seguir perjudicando a la población mundial y que debido a eso tratan de disminuir el consumo o la toxicidad de sus productos.Las tácticas de marketing se están utilizando para atraer, más que a nadie, al público infantil al consumo del “inocuo método” del tabaco calentado. Éstas incluyen anuncios en revistas, patrocinio de conciertos y carreras automovilísticas, promociones con celebridades, sabores dulces y empaques coloridos. 

Lo que no se cuenta es que los productos ofrecidos llegan a tener, por ejemplo, en un “cigarrillo sin combustión” la nicotina de 20 cigarrillos comunes. Esto ha causado una verdadera epidemia entre niños de Estados Unidos, sin que se haya tomado una sola medida en concreto tratando de detener el masivo consumo que se está haciendo de estos productos. El ingreso a los hospitales de niños con convulsiones es debido a la muy alta cantidad de nicotina que son capaces de dispensar estos"productos alternativos de riesgo reducido".

El “inofensivo” vapeo

Con el cigarrillo electrónico sucede algo similar. Promovido como una alternativa para dejar de inhalar el tóxico humo del tabaco, eldispositivo terminó en manos de los adolescentes. El “vapeo” o acción de inhalar el vapor generado, llegó a 3.6 millones de ellos sólo en 2018. Para complicar más este  incierto panorama, ni siquiera se conoce cuál es la composición de los líquidos utilizados. Frecuentemente provienen de otros países o son fabricados de manera casera sin que exista ningún control. La nicotina líquida puede ser incorporada a voluntad. Se sabe que en un 30% de ellos se usa marihuana. El sabor, en general, se trata de que sea  dulce y agradable, adecuado para incitar a los jóvenes a fumar.También se sabe que el “vaping” es una magnífica puerta de entrada para el posterior consumo de cigarrillos de tabaco. 

Lo que no se cuenta es que los productos ofrecidos llegan a tener, por ejemplo, en un “cigarrillo sin combustión” la nicotina de 20 cigarrillos comunes

Estado actual del problema

Estas modalidades de reciente aparición hacen que hoy día se desconozcan certeramente los efectos a largo plazo sobre la salud, aunque se pueden intuir. Sabemos que la nicotina no es, precisamente, una sustancia benigna y que nada que la contenga es inocuo. Fumar es la principal causa dentro de las muertes que se pueden prevenir pero, si la tendencia actual continúa, se esperan ocho millones de muertes en todo el mundo para el 2030. 

La recomendación es que los médicos respalden todos los intentos de abandonar el uso de tabaco por parte de los fumadores y trabajen para que, de ser posible, dejen de usar cualquier producto del tabaco. Esa recomendación incluye a los cigarrillos electrónicos. La indicación actual es que sólo se utilicen ayudas que hayan demostrado ser compatibles con los intentos exitosos de dejar de fumar. Si al nacer vendríamos provistos de un manual como el de los autos, seguramente diría: Recuerde que su pulmón sólo funciona con aire.

 


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