Clínica Médica Martes 07 de Noviembre

¿Es usted diabético? ¿Cómo están sus pies?

Dra. Natalia Carolina Godoy - Especialista en Clínica Médica - Sanatorio Americano

Las lesiones generadas en miembros inferiores de los pacientes, por más pequeñas que sean, pueden conllevar riesgos extremos si no son tratadas a tiempo.

La diabetes es una enfermedad de creciente incidencia en todo el mundo acarreando el incremento de otras enfermedades vinculadas, debido a la afección que genera la glucemia elevada en todos los órganos del cuerpo. Se estima que uno de cada diez argentinos es diabético con una incidencia aproximada de 2.500.000 habitantes.

Se clasifica en dos tipos, fundamentalmente:

  • Diabetes I o insulinodependiente: es la que se manifiesta a edades tempranas de la vida y es ocasionada por mecanismos inmunológicos que generan la destrucción de las células beta pancreáticas encargadas de la producción de insulina. Esto conlleva a la depleción de insulina y la necesidad de que la misma sea aplicada de manera inyectable.

  • Diabetes II: habitualmente afecta a los adultos. En una primera fase de la enfermedad es posible controlarla con medicación (hipoglucemiantes orales) y sólo en algunos casos es necesaria la aplicación de insulina. Se asocia a otras enfermedades como la hipertensión y dislipemia, además de hábitos como el sedentarismo y la inadecuada alimentación (rica en grasas, sodio e hidratos de carbono y deficiente en fibras), que a su vez son factores de riesgo predisponentes para el desarrollo de la misma.

Es una enfermedad silenciosa y crónica; es decir que puede controlarse pero no curarse.

Cuanto más tiempo ha transcurrido con glucemias elevadas más posibilidades existen de padecer otras enfermedades asociadas que son consecuencia del progresivo daño de las arterias, nervios, inmunidad, etcétera.

Dentro de estas complicaciones se mencionan el infarto cerebral y cardíaco, daño renal con eventual requerimiento de diálisis, problemas oftalmológicos fundamentalmente retinopatía, neuropatía, deformidad articular e infecciones.

Un problema muy frecuente y poco tenido en cuenta son las infecciones de los miembros, sobre todo miembros inferiores y fundamentalmente el pieEl 25% de los diabéticos desarrollan alguna lesión secundaria a dicha enfermedad en algún momento de su vida.

Es frecuente que el paciente diabético padezca lesiones en pies como hongos en uñas o pie de atleta y no los trate porque no les da la jerarquía que merecen. Muchas lesiones pasan desapercibidas por vergüenza a mostrar sus pies al médico, pero son la puerta de entrada a infecciones fundamentalmente bacterianas, muchas veces difíciles de erradicar ya que el sistema inmunológico no es el mismo que el del no diabético. Además, las obstrucciones arteriales dificultan la llegada de sangre con antibióticos y oxigeno a la lesión; y la neuropatía genera falta de sensibilidad que predispone a que el pie se lastime o infecte y el paciente no lo perciba, lo que genera una consulta tardía con un peor pronóstico.

El 25% de los diabéticos desarrollan alguna lesión secundaria a dicha enfermedad en algún momento de su vida-

Enfatizamos el interés sobre este tema ya que es una patología fácil de prevenir con el cuidado meticuloso y disciplinado.

Recomendaciones para el cuidado de los pies:

  • Revisar sus pies a diario en busca de lesiones por hongos, descamación o resequedad de la piel, callos, fisuras y úlceras (la mayoría de las veces generadas por un calzado inadecuado que lastima y no es percibido por el déficit en la sensibilidad).

  • Las deformidades de las articulaciones de pie exigen una evaluación para una mejor elección del calzado e incluso la posibilidad de necesitar plantillas.

  • Utilizar cremas hidratantes en zonas resecas o agrietadas.

  • El lavado de pies debe ser diario, con agua tibia y jabón neutro. Los pies no deben dejarse en remojo más de 5 minutos. Luego controlarse y limar callosidades.

  • Las uñas deben ser cortadas y limadas de manera cuidadosa por una persona con una visión adecuada, siendo incluso conveniente la consulta con una pedicura para el cuidado periódico y para la educación respecto a medidas de cuidado (el paciente que no ve bien muchas veces corta las uñas demasiado y genera lesiones sangrantes que aumentan el riesgo de infecciones de uñas y pie). Puede usar espejo y lupa para facilitar esta tarea.

  • Siempre use calzado cerrado, blando, con suela alta y dura y acompañado de medias de algodón.

  • Evite la exposición del pie al clima frío y al calor por más que no lo perciba.

Consultar precozmente a su médico de cabecera frente a enrojecimiento, picazón o lesiones en pies y piel por más que no generen dolor ya que un tratamiento oportuno puede evitar una internación.

Las lesiones de miembros con mala evolución pueden finalizar con la necesidad de una amputación. De más está aclarar las consecuencias de este terrible final no sólo en relación a la movilidad sino además las consecuencias económicas y emocionales que acarrea.

Para finalizar quisiera dejar un sencillo mensaje: las lesiones generadas en pies de pacientes diabéticos por más pequeñas e insignificantes que sean ponen siempre al paciente frente al riesgo de una amputación. La auto evaluación y la consulta precoz al médico son las mejores herramientas de prevención.

 

 

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