Clínica Médica Miércoles 27 de Enero

Saberse bien para sentirse bien

Entrevista con el Dr. Raúl Piñeski, especialista en Clínica Médica de Diagnóstico Médico Oroño

La importancia de controles periódicos de salud en la población masculina.

Aunque las mujeres tienen la costumbre de realizarse chequeos médicos regulares, la mayoría de los hombres espera a que el problema se manifieste. Surge así la necesidad de concientizar a la población masculina, acerca de la necesidad de examinar su salud de manera periódica y así prevenir las enfermedades típicas de los individuos de edad adulta, detectar de manera precoz las enfermedades prevalentes  y elevar la calidad de vida gracias al desarrollo de nuevos hábitos de conducta. 

Para contar más detalles de esta forma de prevención, dialogamos con el Dr. Raúl Piñeski, especialista en Clínica Médica de Diagnóstico Médico Oroño 

¿Cuáles serían las enfermedades prevalentes dentro de los hombres de edad media?

Las principales son las patologías cardiovasculares, primera causa de muerte en los países occidentalizados. Me refiero al infarto agudo de corazón y los accidentes cerebrovasculares como principales manifestaciones en el cuerpo. En realidad se trata de una enfermedad en todas las arterias que comienzan a taparse, como las carótidas, los riñones y las piernas, las que se pueden manifestar en forma lenta y progresiva o bruscamente como el infarto. Estas tienen un patrón común que se relaciona con presión alta, diabetes, tabaquismo, colesterol, triglicéridos, sobrepeso. 

En segundo lugar están las neoplasias como el cáncer de colon que se puede diagnosticar tempranamente con la búsqueda sistemática  favorecida por estudios que los detectan en forma precoz. El cáncer de próstata es otro problema presente en los hombres de 40 años en adelante al igual que el cáncer de pulmón, que tiene una relación estrecha con el hábito de fumar.

¿Cómo es la metodología de trabajo con el individuo que llega al consultorio?

El examen es rápido y efectiva, ya que simplificamos la tarea preventiva que se hace en medicina.

Hacemos una primera entrevista, que es más un diálogo con el paciente donde evaluamos los factores de riesgos, los antecedentes personales y familiares, sus problemas actuales, si tiene alguna enfermedad o si toma una medicación, que pueda agravar otra patología (enfermedad). 

Luego se le hace un examen físico y se confecciona un score. En base al resultado se le pide una serie de análisis muy simples que están cubiertos por cualquier obra social, una radiografía de torax o una ecografía de próstata y de acuerdo a ello hacemos la evaluación. También una evaluación cardíaca. En algunos casos podemos llevar a cabo algún estudio más avanzados como una tomografía multislice para detectar las enfermedades coronarias o de colon.

De esta manera, en dos entrevistas se puede determinar que riesgo tiene de contraer una enfermedad en poco tiempo  o diagnosticarla precozmente y luego se lo deriva al especialista que corresponda. 

¿Cuáles son las razones por las cuales un hombre decide hacerse un control?

Los individuos que tienen hábitos saludables y que practican deportes son los más predispuestos a tener una consulta médica cuando no se sienten enfermos. Lo deciden solos o al ver una publicidad o cuando alguien les aconseja que vengan a hacerse un examen de salud periódico. Generalmente trabajamos sobre esa población. 

En otra categoría se encuentran los que detectan en su entorno (trabajo, parientes o amigos) alguien se ha enfermado, entonces vienen preocupados a controlarse.

En tercer lugar vemos a los que llegan acompañados por su mujer, quien, en muchos casos, ha tomado la iniciativa de sacarles el turno.

¿A qué se debe esta negación del hombre a asistir al médico?

Creo que el no estar de acuerdo con hacerse un chequeo se relaciona con una forma de pensamiento que determina que el hombre no se tiene que enfermar para poder llevar el pan a su casa, así como también el pensamiento mágico que: nada me va a pasar… no me voy a enfermar… no me voy a morir…

También la cultura o educación que haya recibido, así como su posición social y económica son variables que modifican el concepto de salud-enfermedad en cada uno de los individuos.

Hay un accionar social, fundada en lo psicológico individual, que nos hace trasladar el machismo a algunas cosas relacionadas con la salud. Fijémonos en la reticencia que hay ante los exámenes prostáticos y de colon.

En contraposición la mujer tiene una predisposición mayor a los exámenes periódicos, ellas acuden al ginecólogo todos los años y se hacen sus estudios. También son las que llevan a sus niños al pediatra. Tal vez esté relacionado con la función vital de engendrar sus hijos y mantener la especie, que las lleva a acudirás al médico sin la reticencia que vemos en los hombres. Considero que ven la oportunidad de conservar a la salud de una manera más clara que nosotros. 

¿Es aconsejable con los hombres jóvenes se realicen controles periódicos?

Un examen de salud es necesario a cualquier edad. Si uno ve las etapas de la vida, cuando nacemos nos hacen una cantidad de controles médicos, que se van espaciando en la adolescencia y la adultez, hasta que se llega a la ancianidad donde los chequeos vuelven a realizarse periódicamente porque somos más propensos a enfermarnos.

Aunque no creo que los estudios deban ser exhaustivos entre los 15 y los 40 años, uno puede diagnosticar enfermedades y prevenir situaciones. Siguiendo estos parámetros, en la adolescencia y la adultez debemos trabajar sobre las patologías prevalentes, la vacunación correspondiente y la prevención de accidentes (principal causa de muerte en ese rango de edad) y sobre las enfermedades de transmisión sexual.

Solo insistiendo en cambio de conducta se puede beneficiar a un gran número de personas. Después se deben evaluar otras cuestiones como la mala alimentación, presente desde la niñez  y que en la adultez se relacionan con enfermedades como el colesterol, acido úrico, DIABETES, SOBREPESO, OBESIDAD, HIPERTENSIÓN.

Debemos insistir en dejar el tabaco, alcohol y drogas, así como practicar actividad física no menos de tres veces por semana.

Además de los exámenes médicos, ¿de qué otra manera se realiza la prevención?

A través de las entrevistas intentamos modificar el estilo de vida. Insistimos en el hecho de dejar de fumar o consumir otros tóxicos, caminar, comer adecuadamente, descansar y tomar los problemas de una forma más tranquila.  

Personalmente insisto sobre la práctica de deportes o el aumento la actividad física y busco adaptarlo al gusto del paciente, ya que no solo se queman calorías y se baja o mantiene el peso sino que se mejora el aparato cardiovascular, la presión, la osteoporosis, la diabetes, el colesterol y proporciona una sensación de bienestar al individuo que la practica.

Estamos hablando de cambios de  hábitos que no generan costos económicos y que pueden prevenir enfermedades crónicas y graves 

Como conclusión insisto que un examen de salud anual, parametrizado con un score de probabilidades de enfermar, con una selección de una batería de estudios simples que se realizan rápidamente y una segunda consulta pueden potenciar la salud y prevenir enfermedades. El objetivo es llegar lo más sano posible a los últimos años de nuestra vida.


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