Dermatología Miércoles 26 de Diciembre

Prevención del cáncer de piel

Dra. María Alicia Savoré, Jefa del Servicio de Dermatología de Grupo Gamma

El cáncer de piel es el más frecuente en las personas. ¿Cómo podemos prevenirlo?

El cáncer de piel ha tenido una incidencia en aumento en las últimas décadas y es el tipo de cáncer más frecuente en humanos.

Podemos diferenciar dos grandes grupos: el cáncer de piel no melanoma, representados por el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular entre otros y el grupo del melanoma.

El carcinoma basocelular es el más frecuente de los tumores malignos, se originan en las células basales de la piel, se localiza en zonas expuestas al sol, es de crecimiento lento, invasión local y muy raramente da metástasis.

El carcinoma espinocelular lo sigue en frecuencia, se origina en las células escamosas de la piel y mucosas, es de crecimiento rápido, localmente invasor y con capacidad de diseminación a distancia. La mayoría de las veces se origina a partir de lesiones precursoras como las queratosis actínicas que se presentan como lesiones planas, ásperas o escamosas.

El melanoma, de incidencia mundial creciente, se origina en los melanocitos, células que dan el pigmento, es curable ante un diagnóstico y tratamiento temprano, pero potencialmente letal cuando el diagnóstico y tratamiento son tardíos.

Factores de riesgo:

* Exposición a fuentes naturales o artificiales de radiación ultravioleta.

* Quemaduras solares con ampollas, especialmente durante la niñez o adolescencia.

* Exposición crónica excesiva a la luz solar - Exposición intensa intermitente o esporádica.

* Inmunosupresión.

* Exposición a arsénico o hidrocarburos.

* Cicatrices, úlceras crónicas.

* Características físicas como piel clara, con imposibilidad de broncearse con tendencia a las quemaduras solares o las pecas; ojos azules o verdes; cabello rubio o pelirrojo.

* Numerosos nevus (lunares) melanocíticos.

* Nevus atípicos y Nevus congénitos gigantes.

* Antecedente personal o familiar de cáncer de piel.

* Genodermatosis, entre otros.

Consejos para la prevención del cáncer de piel

  • Evitar la exposición solar en horas donde los rayos solares inciden directamente sobre la superficie terrestre: de 10 a 16 horas.

  • Buscar la sombra, pero no por ello olvidar de colocarse el protector solar ya que los rayos solares filtran un 50%.

  • Usar protectores solares de amplio espectro, que protejan los rayos UVB/A, en forma diaria, durante todo el año, aún en días nublados.

  • Colocar el protector solar de manera generosa y uniforme sobre toda la superficie expuesta, 30 minutos antes de la exposición solar y renovarlo cada 2 horas o ante una sudoración profusa, o el roce con arena, toallas o después de la inmersión. No olvidar zonas como cuello, labios, párpados, pliegues, cuero cabelludo calvo, empeines, palmas y plantas.

  • Consultar a diario el índice de RUV que predice el riesgo de quemadura solar en un determinado día basándose en condiciones climáticas.

  • Utilizar ropa adecuada, las prendas de colores oscuras protegen más que las claras y las de tejido ajustado más que holgadas. Están disponibles comercialmente prendas fotoprotectoras.

  • Usar sombreros de alas anchas, o gorros de los legionarios y gafas envolventes homologadas.

  • Especial cuidado con los niños, en menores de 6 meses no se deben colocar protectores solares y hasta los tres años las exposiciones deberán ser limitadas y siempre con protectores solares pediátricos y ropa adecuada.

  • Está prohibido el uso de cama solar por su acción cancerígena.

  • Realizar un autoexamen periódico con la ayuda de un espejo.

  • Consultar con el dermatólogo al menos una vez al año.

  • Recordar que superficies como cemento, espuma de mar, arena, nieve, hierba fresca, etc. reflejan las radiaciones solares; que cuanto más cerca al ecuador más intenso son los rayos solares; que por cada 1000 m de altura la radiación aumenta un 10% y que las nubes que más protegen son las más bajas y densas.


NOVEDADES