Diagnóstico por Imágenes Martes 09 de Mayo

¿Es el ecógrafo el nuevo estetoscopio?

Dr. Miguel Montorfano - Jefe Servicio de Ecografía Sanatorio Americano Jefe Servicio Ecografía HECA - Presidente WINFOCUS

Mirando con el sonido. Un cambio del paradigma de la atención médica.

Desde el inicio de la humanidad los médicos han utilizado diferentes dispositivos y accesorios para una mejor atención de los pacientes. Muchos de estos no han tenido mayor utilidad mientras que algunos otros han caído en desuso.

Pero, de tanto en tanto, aparece un dispositivo que produce una revolución en los conocimientos médicos de ese momento y cambia completamente el enfoque clínico y la forma de atender a los pacientes. En otras palabras: cambia el paradigma de atención médica. Esto ocurrió cuando apareció el microscopio, también con el estetoscopio y actualmente esta ocurriendo con el uso de la ecografía.

Hasta principios del siglo XIX los médicos en la práctica diaria acercaban su oído a la espalda de los pacientes para tratar de “escuchar” los ruidos internos producidos por diferentes enfermedades.

En 1816, el médico francés René Laënnec, debido al pudor que sentía al acercar su oído al pecho de las damas para escuchar los ruidos del corazón y también a la dificultad para percibir ruidos en pacientes obesos, decidió enrollar un cartón creando un cilindro que apoyó en el tórax de los pacientes. Ese fue el origen del primer estetoscopio.

Probablemente cuando el Dr. Laënnec realizó ese simple acto no tuvo conciencia que estaba cambiando para siempre la forma de hacer medicina. Y si bien, en ese momento encontró cierta resistencia en parte de la comunidad médica francesa, su uso se extendió cada vez más y hoy, doscientos años después, no es posible imaginar a un médico examinando un paciente sin utilizar un estetoscopio.

El estetoscopio fue el primer dispositivo médico que permitió explorar el interior del cuerpo de forma no invasiva.

El diagnóstico por imágenes- Una nueva forma de hacer medicina.

Hace aproximadamente 30 años, nuevos dispositivos aparecieron en escena y, como ocurrió con el estetoscopio en su momento, cambiaron nuevamente la forma de hacer medicina. Habían aparecido los equipos para realizar diagnóstico por imágenes.

La ecografía, la tomografía computada y la resonancia magnética, son solo algunos ejemplos de cómo el desarrollo de los sistemas de video y la computación revolucionaron el diagnóstico médico.

Numerosos protocolos, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de los pacientes, han cambiado completamente en los últimos años gracias a estos métodos de diagnóstico por imágenes. Por ejemplo: 30 años atrás el paso final de muchos algoritmos o protocolos médicos relacionados con patologías abdominales era la “laparotomía exploradora”. Esto significaba que muchas veces, si no se llegaba a un diagnóstico con los métodos disponibles en ese momento, el paciente debía ser operado de su abdomen para ver que es lo que pasaba en el interior de su cuerpo. En la actualidad, gracias a la ecografía y el resto de los métodos de diagnóstico por imágenes la “laparotomía exploradora” es casi parte de la historia.

Un método disponible y no invasivo

Dentro de los métodos por imágenes, el que es cada vez más utilizado, es la ultrasonografia o ecografía. Esto se debe a que es un método accesible, disponible y especialmente a que es completamente no invasivo ya que no utiliza radiación sino que utiliza ultrasonidos.

Los ultrasonidos son ondas mecánicas de presión, que tienen una frecuencia por encima del rango de audición del oído humano Estos ultrasonidos son emitidos por el equipo de ecografía y los ecos que rebotan son analizados por la computadora para crear una imagen del interior del cuerpo que es evaluada y analizada por el médico especialista.

Los ecógrafos emiten ultrasonidos que penetran a través de la piel, interactúan con los tejidos y rebotan hacia el equipo como ecos (de allí el nombre de ecografía). De acuerdo a la interacción del sonido con los diferentes tejidos y al tiempo que tardan en volver, la computadora creará la imagen en la pantalla del ecógrafo.

El bajo costo y la alta disponibilidad hace que este método sea cada vez más accesible y más utilizado en la práctica diaria. Pero así como es de gran ayuda para la toma de decisiones clínicas y terapéuticas en múltiples especialidades, su uso debe estar limitado a profesionales entrenados ya que su utilización inadecuada puede generar errores diagnósticos que lleven a la toma de decisiones clínicas o quirúrgicas incorrectas.

Su falta de invasividad hace que pueda utilizarse las veces que sea necesaria, no solo para el diagnóstico inicial sino también para el seguimiento de numerosas patologías y la evaluación del resultado de las diferentes terapéuticas aplicadas al paciente.

En sus inicios la ecografía se limitaba a realizar la evaluación de las pacientes embarazadas y de algunas patologías de la cavidad abdomino - pelviana. Numerosas aplicaciones se fueron agregando y actualmente se usa la ecografía para la evaluación de múltiples patologías, de la cabeza a los pies, incluyendo tórax, abdomen, miembros superiores e inferiores y cuello.

La evaluación de lesiones a través de la ecografía

Quizá la utilización que más ha crecido en los últimos tiempos en cuanto a sus indicaciones es la evaluación de las lesiones musculares y articulares. La ecografía es un método ideal para la evaluación inicial de estas lesiones, no solo en deportistas sino también y especialmente en la población general que realiza actividad física y deportes ocasionales para combatir las patologías relacionadas con el sedentarismo.

Asimismo la ecografía es un método preciso e indispensable para guiar bajo estricto control, agujas y catéteres al interior del cuerpo, para realizar biopsias diagnósticas, obteniendo células que luego serán analizadas por el especialista en anatomía patológica, como así también para la aspiración de colecciones de sangre o pus permitiendo su drenaje a través de la piel, evitando cirugías y otros procedimientos más invasivos para el paciente.

Desde hace casi 30 años la ecografía está siendo utilizada y sus aplicaciones continúan creciendo.

Actualmente la miniaturización de los equipos con mantenimiento de la calidad de imagen está produciendo una nueva revolución: la ecografía utilizada en el mismo lugar de atención del paciente.

En forma creciente se esta utilizando en las salas de terapia intensiva, en las salas de emergencia, en las guardias de los hospitales y sanatorios como así también en los sistemas de traslado prehospitalario, en ambulancias y helicópteros de traslado, se han comenzado a incorporar equipos de ecografía lo que permite acelerar el diagnóstico y mejorar la sobrevida de los pacientes.

La ecografía es un método ideal y a veces el único dispositivo médico disponible para ser utilizado en sitios remotos, sitios de catástrofe e inclusive en el frente de batalla para clasificar a los heridos cuando hay víctimas múltiples y seleccionar cuales deben ser trasladados primero de acuerdo a su gravedad.

Para ello los diferentes especialistas médicos involucrados en la atención primaria y en la atención de pacientes críticos están aprendiendo la utilización de la ecografía multifocal no con el fin de realizar una ecografía convencional sino para utilizarla como un estetoscopio visual, para tomar decisiones clínicas inmediatas en los momentos o lugares donde no está presente el especialista en Ecografía.

Por otra parte, el poder ver el interior del cuerpo a través de la piel, en forma no invasiva hace que la ecografía sea un método ideal para la enseñanza y el aprendizaje en la Facultad de Medicina. Varias Universidades de Estados Unidos y Europa ya han modificado su currícula incorporando la ecografía para la enseñanza de la anatomía, la fisiología, la semiología y la clínica.

Como ocurrió con el estetoscopio hace 200 años, la ecografía esta revolucionando la forma de hacer medicina como se la conocía hasta hoy. Es por esto que muchos profesionales ya consideran que la ecografía es el nuevo estetoscopio. Un estetoscopio visual. Una herramienta indispensable para el manejo de los pacientes en la práctica diaria.

 

 


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