Gastroenterología Lunes 25 de Setiembre

¿Qué debemos saber sobre el estreñimiento?

Paula Carboné Médica Gastroenteróloga Unidad de Neurogastroenterología- Diagnóstico Médico Oroño.

Un trastorno digestivo que afecta principalmente a las mujeres y se incrementa luego de los 65 años.

La constipación o estreñimiento es uno de los trastornos digestivos crónicos más frecuentes. Para definirlo es importante de inicio aclarar que se trata de un síntoma, o sea, la manifestación subjetiva de un estado de malestar. Por tanto, al ser subjetivo, su significado puede ser distinto para diferentes personas. Tradicionalmente se la ha definido como evacuación infrecuente, menos de 3 veces por semana (se considera normal tener entre 3 y 20 deposiciones por semana). Sin embargo, muchas personas que no entran en esta definición se consideran constipadas.

Por lo cual los criterios actuales para definir constipación no sólo toman en consideración la frecuencia evacuatoria, sino que incluyen otros aspectos tales como la consistencia aumentada de las heces (duras o gruesas), el esfuerzo excesivo durante la defecación, la sensación de evacuación incompleta, la sensación de obstrucción o bloqueo anorrectal y la utilización de maniobras digitales para facilitar la evacuación. Afecta con mayor frecuencia a mujeres, en una relación mujer-hombre de 3/1. Por encima de los 65 años la prevalencia aumenta de manera importante en ambos sexos.

CAUSAS DE LA CONSTIPACIÓN 

Puede tener múltiples causas. Lo más frecuente es que se produzca por una dieta inapropiada pobre en fibras o por trastornos del funcionamiento del propio intestino (a esto los médicos le llamamos constipación primaria), pero siempre debe descartarse que no sea manifestación de otra enfermedad (le llamamos constipación secundaria), ya que puede variar el enfoque terapéutico. 

Constipación secundaria: son innumerables las patologías o factores que pueden generar constipación, sobre todo medicamentos (opiáceos, psicofármacos, etc.), enfermedades endócrino metabólicas (ej. diabetes e hipotiroidismo) y enfermedades neurológicas como el Parkinson y las lesiones de la médula espinal. Es sabido que el consumo crónico de laxantes irritantes (ej. cáscara sagrada) puede aumentar y perpetuar el estreñimiento y conducir a la falta de movilidad del colon. Es muy importante tener en cuenta que la constipación puede ser manifestación de una enfermedad grave del intestino, como lo es el cáncer de colon. De tal forma que, si el estreñimiento se acompaña de los llamados “signos de alarma” (inicio reciente, anemia, pérdida de peso, antecedentes familiares y presencia de sangre mezclada con las deposiciones) debe descartarse la existencia de esta patología.

Constipación primaria: básicamente 3 mecanismos son los que pueden producir estreñimiento primario,

- La disminución de los movimientos del colon (tránsito lento): las heces tardan largo tiempo en llegar al recto por lo cual las deposiciones son infrecuentes.

- La escasa sensibilidad del recto: las heces llegan al recto pero el paciente no siente el deseo de defecar. En muchas ocasiones ésto ocurre por haber ignorado este deseo durante muchos años debido a condicionamientos personales o sociales

- La dificultad en la expulsión de la heces (defecación disinérgica): o sea, aunque las heces lleguen al recto, el paciente no puede evacuarlas. Este hecho puede deberse a que no se produzca una contracción abdominal con la suficiente fuerza como para expulsar las heces o a que no se realice una adecuada apertura del ano durante la defecación (cierran de manera involuntaria el ano en lugar de abrirlo).

DETECCIÓN, EXAMENES Y ESTUDIOS

Existen diferentes pruebas diagnósticas disponibles que deberán solicitarse de acuerdo al contexto clínico para establecer la causa de la constipación. Cuanto mejor se conoce la causa de este trastorno, con mayor precisión se puede indicar su tratamiento. Tales pruebas incluyen:

Análisis de sangre (para evaluar presencia de anemia y descartar trastornos endócrino metabólicos como hipotiroidismo y diabetes entre otros),

Estudios anatómicos del colon como la videocolonoscopia . Debe realizarse siempre en pacientes con constipación y presencia de “signos de alarma”. Se realiza bajo sedación profunda por lo que no produce molestias. 

Estudios para evaluar el funcionamiento colónico y anorrectal como la manometría anorrectal y en tiempo de tránsito colónico con marcadores.

La manometría anorrectal es un procedimiento sencillo, nada molesto, de elección cuando se sospecha que el estreñimiento es debido a una dificultad en la expulsión de las heces por falta de apertura del ano durante la defecación y para evaluar la sensibilidad rectal.

El tiempo de tránsito colónico permite evaluar la velocidad con que la heces se mueven a través del colon. Consiste en la toma de una cápsula que contiene un número conocido de anillos realizando un control radiológico al 5° día para cuantificar los anillos retenidos.

En los pacientes con dificultad evacuatoria en los que se sospecha alteraciones anatómicas del piso pelviano puede ser necesario complementar el estudio con una videodefecografía o resonancia magnética dinámica de pelvis, los cuales brindan simultáneamente información anatómica y funcional.

Tratamientos disponibles 

El tratamiento de la constipación debe individualizarse de acuerdo al mecanismo que la produce en cada paciente.

Comprende diversas medidas generales que deben incluir una dieta rica en fibra, una hidratación adecuada y la realización de actividad física periódica. Es importante no ignorar el deseo defecatorio, dedicando el tiempo necesario y convirtiéndolo en un hábito regular. Asimismo, se aconseja ir al baño siempre a la misma hora, en general después de alguna comida.

Laxantes: En los casos que sea necesario pueden utilizarse para favorecer la evacuación intestinal. Los de mayor grado de recomendación son los llamados agentes formadores de volumen (psyllium) y los laxantes osmóticos como el polietilenglicol y la lactulosa. En la última década se vienen desarrollando en el mundo una importante cantidad de nuevas drogas para el tratamiento de la constipación. De ellas, la única disponible en nuestro país es el prucalopride.

Reeducación rectoanal: El biofeedback es el tratamiento de elección para la defecación disinérgica. Se define como la reeducación rectoanal de la defecación por retroalimentación, usando para ello sistemas auditivos y/o visuales. Para ello se utiliza una sonda muy delgada que permite medir los movimientos recto-anales durante la defecación; dichos movimientos se muestran al paciente de forma dinámica en un monitor con el fin de que tome conciencia de las alteraciones y, así, pueda modificarlas.

Es importante tener en cuenta que la constipación es una patología muy prevalente que produce una notable alteración del bienestar y la calidad de vida en los pacientes. Es nuestro compromiso brindar las herramientas necesarias para poder proporcionar una ayuda integral y un correcto enfoque diagnóstico-terapéutico.

 

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