Neumonología Viernes 04 de Diciembre

Y después del COVID 19, ¿cómo seguimos?

Dr. Germán Antonio Arce – Neumonólogo - Grupo Gamma

Las estadísticas indican que más de 17 millones de personas en todo el mundo (más de 300 mil en Argentina) superaron la infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 (COVID 19).

Un estudio reciente de EEUU encontró que solo el 65% de las personas regresaron a su nivel anterior de salud 14 a 21 días después de una prueba positiva… ¿Qué pasa con el resto?

Los pacientes que atravesaron cuadros complejos (se calcula que son un 20% del total) deben recibir seguimiento independientemente de dónde sea el ámbito en que se internaron. El mismo debería ser a corto, mediano y eventualmente a largo plazo. Los especialistas destacan la importancia de este seguimiento para ver si quedaron secuelas.

Pero dentro de este seguimiento/control también debe incluirse a quienes experimentan enfermedad prolongada luego de la infección inicial o manifiestan señales como sospecha sobre algún tipo de daño en el organismo y a quienes no tuvieron control médico presencial ni objetivo durante el aislamiento  (muchos solo tuvieron y tendrán seguimiento telefónico).

Tal es el caso que estudios en China encontraron anomalías imagenológicas y fisiológicas respiratorias en una proporción considerable de COVID-19 no críticos, 3 meses después del alta y concluyen que es necesario dar seguimiento para tratar adecuadamente cualquier secuela persistente o emergente a largo plazo.

COVID POSTAGUDO Y CRÓNICO

Se define como COVID-19 postagudo aquel que se extiende más allá de las tres semanas desde el inicio de los primeros síntomas y COVID -19 crónico, el que se extiende más allá de las 12 semanas. Aproximadamente el 10% de las personas experimentan una enfermedad prolongada, lo que llamamos: “SINDROME POST COVID”.

Los síntomas descriptos por estos pacientes pueden deberse a la enfermedad en sí o a las consecuencias del ingreso hospitalario o a los tratamientos y/o a la inmovilidad prolongada. Señalan: tos, disnea (falta de aire), fatiga – astenia (cansancio), dolores articulares, dolores musculares, pérdida de peso y problemas psicológicos y neurológicos entre otros.

Las recomendaciones británicas proponen para los COVID moderados controles a las 6 y 8 semanas y los COVID graves de 2 y 4 semanas después del alta, con un seguimiento a los 3, 6 y 12 meses, pero nada sugieren en los COVID leves. Un control dentro de los 30 días del evento parecería ser prudente ya que la mayoría de los pacientes se recuperan bien con 4 a 6 semanas.

Todo esto se “agrava” si consideramos además, los enfermos con diferentes patologías respiratorias: EPOC, Asma, Bronquiectasias, Fibrosis pulmonar idiopática o enfermedades vasculares del pulmón, lo que nos lleva a repensar el seguimiento aún más de nuestros pacientes.

Si bien no hay una guía estandarizada y al momento no existen protocolos de seguimiento por la evidencia disponible, las recomendaciones están abiertas a cambios a medida que vayamos adquiriendo más conocimientos de esta enfermedad.  El desconocimiento, la presunción o la sospecha de posibles secuelas respiratorias o de otra índole hacen que después del COVID 19 sea tan necesaria la consulta médica.


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