Obesidad Martes 11 de Julio

La Obesidad Infantil como un problema de educación social

Jesica López Lic. en Nutrición - Sanatorio Americano

Una epidemia mundial que durante la infancia y la adolescencia es el resultado de una compleja interacción entre los factores genéticos, psicológicos, ambientales y socioeconómicos

La obesidad se ha convertido en el trastorno nutricional más frecuente durante la infancia y la adolescencia; está considerada como la enfermedad crónica no transmisible más prevalente en el mundo. Hoy en día hablamos de una pandemia, generada principalmente por malos hábitos alimentarios y el sedentarismo.

Antiguamente, era frecuente que las mamás se enorgullecieran de sus hijos cuando estaban robustos, ya que el sobrepeso era considerado como sinónimo de buena salud y belleza, sin embargo, un niño bien alimentado no es el que más cantidad de alimento ingiere sino aquel que recibe una alimentación sana que cumpla con sus requerimientos nutricionales.

¿Qué es la Obesidad?

Es una enfermedad crónica multifactorial, consecuencia de la interacción entre el genotipo (conjunto de genes de un organismo) y el ambiente. Caracterizada por la acumulación anormal o excesiva de masa grasa en el tejido adiposo, superior al 20% del peso corporal de una persona según edad, talla y sexo, debido a un balance energético positivo durante un tiempo prolongado.

¿Cuáles son las causas por la que un niño puede ser obeso?

La obesidad durante la infancia y la adolescencia es el resultado de una compleja interacción entre los factores genéticos, psicológicos, ambientales y socioeconómicos. El incremento de su prevalencia parece estar más bien en relación con factores ambientales. Es así que para desarrollar la obesidad es necesario el efecto combinado de la predisposición genética a este trastorno y la exposición a condiciones ambientales adversas.

Los factores genéticos rigen la capacidad o facilidad de acumular energía en forma de grasa tisular y menor facilidad para liberarla en forma de calor, lo que se denomina como elevada deficiencia energética del obeso. Se produce porque, a largo plazo, el gasto energético que presenta el individuo es inferior que la energía que ingiere, es decir existe un balance energético positivo.

La influencia genética se va a asociar a condiciones externas como los hábitos dietéticos y estilos de vida sedentarios, relacionado esto con la disponibilidad de alimentos, la estructura sociológica y cultural que intervienen en el mecanismo de regulación del gasto y almacenamiento de la energía que es lo que define la estructura física.

Además cabe destacar que la inactividad física permite que los niños dediquen mucho tiempo a la televisión, a los videojuegos y se alejen de la práctica de deportes, las caminatas y los juegos al aire libre, esto genera menor gasto energético y por lo tanto ganancia de peso.

Malos hábitos alimentarios

También debemos mencionar la formación de malos hábitos en la alimentación como la ausencia de desayuno, ingestión de grandes cantidades de alimentos en las últimas horas del día, comer muy rápido y consumo de alimentos con exceso de grasa o azúcares.

Es importante decir que hoy en día podemos ver un cambio notorio en el patrón alimentario, que se asocia a un aumento en la adquisición de alimentos procesados, industrializados, y a una reducción en el consumo de alimentos tradicionales tales como vegetales, frutas y legumbres.

La modificación de la dieta está relacionada con un cambio en la forma de comprar, preparar y consumir los alimentos.

Hasta hace algunos años, se preparaban comidas frescas y saludables en casa, ahora el ritmo acelerado de vida, como así también la incorporación de la mujer al mercado laboral, implica que haya menos tiempo disponible para la elaboración de alimentos. Otro factor que influye es la necesidad de comer comidas fuera de casa en los adultos por razones laborales y en los niños por motivos escolares.

La prevención de la obesidad debería ser una de las prioridades de salud pública, con particular énfasis en estimular hábitos saludables de vida en todos los grupos etarios, que incluyen específicamente niños y adolescentes.

Por lo tanto, las comunidades, los Gobiernos, los medios de comunicación y la misma industria de alimentos necesitan trabajar en conjunto para modificar el ambiente favorecedor de la ganancia de peso.

Consecuencias de la obesidad

Complicaciones médicas

• Hipertensión arterial.

• Dislipidemia.

• Intolerancia a la glucosa, Diabetes.

• Hiperuricemia.

• Esteatosis hepática.

• Apneas y desórdenes del sueño.

• Ortopédicas.

• Síndrome metabólico.

Complicaciones psicológicas

• Baja autoestima.

• Imagen negativa de sí mismo.

• Alto nivel de frustración, discriminación. 

Diagnóstico

El método diagnóstico utilizado es el índice de masa corporal (IMC) calculado como peso (Kg.) dividido por la talla al cuadrado.Estos estándares se desarrollaron para niños y adolescentes y se corresponden con la clasificación de sobrepeso y obesidad para adultos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde el punto de corte para sobrepeso es de 25 de IMC y el de obesidad es de 30.

Además se debe realizar una historia clínica completa que incluya:

1) Anamnesis (datos personales, peso de nacimiento, duración de la lactancia, incorporación de alimentos sólidos en el niño, evaluación de los hábitos alimentarios, antecedentes familiares, actividad física).

2) Examen clínico (antropometría: peso, talla, circunferencias, pliegues cutáneos), examen físico.

3) Exámenes complementarios (laboratorio). 

Tratar la obesidad

El tratamiento requiere de un enfoque interdisciplinario, que tiende a modificar hábitos nutricionales y estilo de vida del niño y su entorno familiar.

En el tratamiento se deben contemplar la reeducación del niño y su familia, soporte psicológico y un aumento en la actividad física.

El plan alimentario del niño, le debe aportar las calorías y nutrientes necesarios para asegurar un correcto crecimiento y desarrollo.

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES 

-Realizar 4 comidas diarias, respetar los horarios, evitar saltear alguna de ellas.

- Determinar el lugar para el consumo de los alimentos, indicar cuál es el comportamiento que se debe tener en la mesa, promover una masticación adecuada y marcar el tiempo disponible.

- Evitar las actividades que condicionan el consumo de alimentos fuera de los horarios de las comidas, como el ir de compras al supermercado antes de haber comido.

- No utilizar las golosinas como premio en los niños cuando realizan una conducta positiva, ya que esto puede hacer que el niño comience a tener una preferencia por estos alimentos.

-Favorecer el consumo de agua.

- Incluir diariamente en la alimentación del niño frutas y vegetales de distintos colores en diversas presentaciones que resulten atractivas y apetitosas.

- Fomentar en los niños la realización de actividad física, convirtiendo la misma como un juego que le resulte divertido.

- Evitar frituras.

- Evitar el consumo de bebidas azucaradas.

- Incorporar en el niño el hábito del desayuno previo a ir a el colegio, ya que este le va a aportar la energía necesaria para comenzar el día y desarrollar las actividades escolares.

El tratamiento de la obesidad en la infancia es la prevencion de la obesidad en el adulto, el objetivo primordial del mismo es promover un estilo de vida que enfatice una alimentación sana y variada, adaptada a todo el grupo familiar.

 

 

 

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