Oftalmología Miércoles 05 de Julio

El glaucoma y el riesgo de la ceguera

Dra. Andrea Barral. Oftalmóloga. Servicio de Oftalmología - Sanatorio de la Mujer Fisherton.

Una enfermedad progresiva de los ojos que puede causar ceguera si no es tratada a tiempo. El riesgo principal se relaciona con la falta de síntomas en sus comienzos.

Dentro del ojo, entre el cristalino y la córnea, hay un líquido transparente que se produce y elimina continuamente. Si disminuye el drenaje de este líquido por sus canales naturales, se produce acumulación del mismo y aumento de la presión dentro del ojo. Esta mayor presión disminuye el flujo de sangre y comprime al nervio óptico ocasionando daño en los ojos. 

Síntomas

El glaucoma, en sus inicios, no produce síntomas. Si advierte síntomas, es probable que su visión ya haya sido afectada. 

A veces se puede notar:

  • Cambio frecuente de anteojos (ninguno es satisfactorio).

  • Dificultad de adaptar la vista en lugares oscuros.

  • Pérdida de la visión lateral.

  • Arco iris en forma de anillo alrededor de las luces.

  • Dificultad para enfocar la vista en objetos muy próximos.

Estos síntomas no siempre son señales de glaucoma, pero si se presentan es necesaria la consulta oftalmológica para saber qué significan en cada caso. 

Hay dos formas principales de glaucoma: de ángulo abierto (la forma más común que afecta a aproximadamente el 95% de los individuos) y de ángulo cerrado. También hay otras formas de glaucoma, incluyendo la de tensión normal, congénita, juvenil y secundaria. 

Factores de riesgo

-Edad

-Antecedentes familiares de glaucoma;

-Ascendencia africana o hispana;

-Hipermetropía o miopía;

-Presión ocular elevada;

-Lesión anterior en el ojo;

-Tener una córnea central delgada (la parte transparente en frente del ojo que cubre la pupila y el iris);

-No hacerse exámenes de la vista cuando son recomendados;

-Presión arterial baja;

-Condiciones que afecten el flujo sanguíneo, como las migrañas, la diabetes y una presión arterial baja.

-Personas de origen asiático y aquellos con hipermetropía (visión de lejos) tienden a tener un mayor riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo cerrado (también conocido como glaucoma de ángulo estrecho).

Frecuentemente el glaucoma es una condición hereditaria, de modo que se deben tomar precauciones especiales si alguien lo padece en su familia.

¿Cómo se lo trata?

Actualmente no hay cura para el glaucoma. Sin embargo, una vez que se lo detecta, su progresión puede ser detenida. Cuanto antes se lo diagnostique, mayor será la posibilidad de prevenir una seria pérdida de la visión.

Es frecuente que los médicos traten el glaucoma con medicamentos, especialmente en forma de gotas oculares. En algunos casos recomiendan cirugía para facilitar la salida del líquido acumulado entre el cristalino y la córnea, y en ocasiones, el uso del rayo láser.

Recuerde: Cuando el glaucoma presente síntomas que usted perciba, su visión ya estará dañada. La única manera de prevenir daños potencialmente serios es hacerse examinar los ojos al menos una vez al año. El diagnóstico es rápido e indoloro. El tratamiento es usualmente simple con gotas que se aplicará usted mismo. 


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