Oftalmología Martes 26 de Setiembre

Los estudios que no pueden faltar en la detección del glaucoma

Dra María Cecilia Cortínez Servicio de Oftalmología Sanatorio Americano

El diagnóstico a través de la gonioscopía, medición de la curva tensional, perimetría y paquimetria.

En publicaciones anteriores hemos hablado sobre lo que es el glaucoma, ese “ladrón silencioso” de la vista, y la importancia de los controles oftalmológicos dado que no produce síntomas sino hasta que la enfermedad, irreversible, ya está muy avanzada. Pero… ¿cómo saber si se tiene glaucoma? ¿Qué exámenes no pueden faltar?

Hay algunos estudios básicos que nos ayudan a detectarlo. Dos de ellos los realiza el médico durante la consulta oftalmológica de rutina, estos son: la toma de presión intraocular y la visualización del estado del nervio óptico mediante el examen de fondo deojos.

La toma de presión ocular o Tonometría mide la presión en el interior del ojo. Para ello se usan gotas oftálmicas, las cuales no producen visión borrosa. Luego. con un instrumento llamado tonómetro se obtiene la medida de la presión en el interior del globo ocular.

Se considera presión normal entre 12 a 21 mm Hg (milímetros de mercurio). Si bien existe el glaucoma de presión normal, éste es poco frecuente, y la mayoría de los glaucomas se diagnostican con presiones mayores a 20 mmHg.

El examen del Fondo de Ojos permite al médico visualizar directamente la retina y en particular el nervio óptico, para detectar en el mismo los daños causados por el glaucoma. La mayoría de las veces requiere la colocación de gotas para dilatar la pupila, tras lo cual se observa el interior del ojo utilizando diferentes instrumentos provistos de luz y lupas.

Sin embargo, el diagnóstico de glaucoma frecuentemente es complejo, a veces la presión ocular está en el límite del rango de normalidad (ej. 21mmHg) o la observación del nervio óptico puede generar sospechas aunque la presión ocular sea normal. Para tomar decisiones acerca del tratamiento, pueden requerirse otros estudios, algunos más complejos y otros muy sencillos.

GONIOSCOPÍA

Entre los más sencillos, podemos mencionar la Gonioscopía que es un examen que se realiza en el consultorio, con las mismas gotas que se utilizan para medir la presión del ojo, colocando frente al mismo una lente especial que mediante espejos permite visualizar el ángulo del ojo (es el ángulo que se forma dentro del ojo en el sitio donde el iris se encuentra con la córnea). Este examen determina si el ángulo es abierto o estrecho. Es importante conocer esta característica, ya que cambia el pronóstico y el tratamiento del glaucoma.

CURVA TENSIONAL

Los valores de presión ocular varían a lo largo del día y de la noche, y no siempre se detecta la presión elevada en el examen de rutina en consultorio. Por esto, si la presión ocular está al límite o si el nervio óptico presenta aspecto sospechoso de glaucoma, estando la presión ocular normal, el médico puede indicar una curva tensional. Consiste en realizar tonometrías en diferentes horarios del día, en busca de “picos” de presión, obteniendo un promedio de la presión ocular a lo largo del día.

PERIMETRÍA

Otro estudio fundamental en el diagnóstico de glaucoma es la Perimetría o Campo visual. Permite evaluar cómo está funcionando el nervio óptico y realizar diagnóstico temprano de la enfermedad. Genera un mapa de la sensibilidad de la retina a diferentes intensidades de luz. Esto ayuda a determinar el grado de daño generado por el glaucoma a la función visual del ojo. Durante la prueba, se le pide al paciente que fije la vista hacia el frente. Luego se le presentan puntos luminosos en diferentes sectores del espacio con diferente intensidad de luz. El paciente indica mediante un pulsador cuando detecta cada estímulo luminoso. Este estudio también es muy útil en pacientes ya tratados por glaucoma, para verificar el avance de la enfermedad o la estabilización de la misma con el tratamiento instituido.

PAQUIMETRIA

En los últimos años se ha incorporado entre los estudios básicos en glaucoma a la Paquimetria, o medición del espesor corneal, ya que es un examen simple, rápido e indoloro, que aporta mucho al diagnóstico de la enfermedad. Se realiza con una sonda llamada paquímetro que se coloca frente a la córnea para medir su espesor. Conocer el espesor corneal del paciente es importante porque como vimos, el valor de la presión intraocular se obtiene por tonometría por aplanación de la córnea, y por lo tanto el resultado de la medición se ve afectado por el grosor de la misma. Así, puede suceder que pacientes con corneas gruesas (paquimetría “elevada”) tengan medidas de presión ocular falsamente altas. O por el contrario, que pacientes con córnea delgada presenten valores de presión ocular falsamente normales. Para conocer el valor real de la presión intraocular se debe tener en cuenta la paquimetría en todo paciente con glaucoma o en quien se sospeche de padecerlo. Esto permite desarrollar un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento ajustado a cada paciente. 

 


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