Neurología Lunes 04 de Setiembre

El estudio del sueño

Servicio de Neurología - SANATORIO AMERICANO S.A.

Un procedimiento que permite detectar alteraciones en la arquitectura del sueño y su relación con determinadas enfermedades.

La polisomnografía es un estudio del sueño y sus diferentes fases que se realiza al paciente mientras éste duerme, con el fin de detectar posibles trastornos del sueño. Durante el sueño se recogen de forma continua y simultánea variables neurofisiológicas y cardio respiratorias.

¿Qué es polisomnografía?

Habitualmente, la polisomnografía se realiza durante la noche en una habitación especial. Al paciente se le colocan una serie de electrodos en el cuero cabelludo, los párpados, el mentón. También se monitoriza la frecuencia cardíaca y la respiración. Todos los datos así obtenidos son continuamente revisados por un especialista, que también toma nota del tiempo que el paciente tarda en dormirse, y la duración de las diferentes fases del sueño (REM y no REM) y el número de veces que se deja de respirar o cuando la respiración es prácticamente imperceptible (apnea del sueño).

En concreto, durante la polisomnografía se registran y estudian los siguientes parámetros:

  • Actividad electroencefálica, mediante un electroencefalograma.
  • Movimientos oculares, mediante un electrooculograma.
  • Movimientos de los músculos (cara y piernas), mediante un electromiograma.
  • Flujo de aire a través de la boca y la nariz (neumotacografía, termistancia).
  • Esfuerzo respiratorio (bandas toracoabdominales, presión esofágica).
  • Saturación de oxígeno en sangre arterial medida mediante pulsioximetría.
  • Parámetros cardiocirculatorios: frecuencia cardíaca, presión arterial.
  • Funcionamiento del corazón, mediante un electrocardiograma.
  • Posición corporal.
  • Ronquidos.

El registro de todos estos parámetros permite realizar un análisis de la arquitectura del sueño en la persona explorada y detectar posibles alteraciones de la misma (trastornos del sueño) que pueden reflejar la existencia de determinadas enfermedades orgánicas y/o psíquicas.

Indicaciones para su práctica

El sueño es un proceso fisiológico normal del organismo, que en condiciones normales se repite de forma regular cada día y se caracteriza por un estado de inconsciencia y de relativa falta de respuesta a estímulos externos.

Durante el sueño, especialmente en las fases más profundas, disminuyen la presión arterial y la frecuencia cardíaca y respiratoria, se enlentece la actividad cerebral y la musculatura se relaja. Todo el organismo continúa funcionando, pero al ralentí, lo que permite mantener y recuperar la energía que se necesita para llevar a cabo las actividades de la vida diaria en condiciones adecuadas.

Son muchas las formas o técnicas que se pueden emplear en la monitorización y registro de lo que ocurre en el organismo durante el sueño, pero la más importante es la polisomnografía, que está especialmente indicada en algunos trastornos concretos:

Insomnio: especialmente sueño entrecortado o fraccionado y despertar precoz (antes de tiempo), que puede deberse a diferentes causas:

  • Problemas respiratorios (apnea del sueño - Roncadores).
  • Movimientos periódicos de las piernas durante el sueño.
  • Síndrome de las piernas inquietas (una enfermedad neurológica caracterizada por sensaciones extrañas que incitan a mover las piernas y que puede causar dolor o malestar).
  • Alteraciones psicológicas.
  • Depresión

Somnolencia excesiva diurna: se lo que se conoce como hipersomnia, debida a:

  • Síndrome de apnea del sueño (episodios de interrupción de la respiración de hasta 10 segundos de duración - Roncadores).
  • Narcolepsia (somnolencia irresistible durante el día). 

Otros fenómenos patológicos que se dan durante el sueño, como el sonambulismo, los terrores nocturnos, las alteraciones de la conducta durante la noche o episodios paroxísticos, es decir, convulsiones.

Preparación para la polisomnografía

La persona a la que se le va a realizar una polisomnografía no necesita ninguna preparación previa especial. Sin embargo, ha de tener en cuenta algunas consideraciones:

  • El día de la prueba se ha de lavar el cabello, pero ha de evitar el uso de lacas, lociones o cremas.
  • Lo mismo debe hacerse con las restantes zonas del cuerpo sobre las que se han de colocar los electrodos.
  • El enfermo deberá informar al médico que le realizará la prueba sobre los medicamentos que esté tomando de manera regular, pues algunos podrían interferir en el sueño y alterar los resultados de la exploración. En este caso, es posible que el médico le prescriba interrumpir su toma unos días antes de la prueba.
  • El día de la prueba el paciente se ha de abstener de tomar bebidas con cafeína o alcohol.

¿Qué se siente durante la prueba?

La polisomnografía es una prueba completamente indolora y no causa ningún tipo de molestia, por lo que es bien tolerada.

Es posible, eso sí, que en un primer momento el paciente experimente una sensación extraña al llevar conectados tantos instrumentos a su cuerpo, y especialmente a su cabeza, pero pasada esta primera sensación no tendrá mayor dificultad para quedarse dormido.

La polisomnografía es una exploración muy segura, totalmente exenta de riesgos, por lo que no es necesario establecer precauciones especiales.


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