Psiconeurología Jueves 24 de Marzo

Sumá más vida a tu vida

Raúl Alejandro Leani (Psiconeurólogo). Consultorios Barrio Martin.

Un cambio en el modo que pensamos las cosas modifica la manera en que la vida nos toca

Hay personas que se enojan, pierden la calma cuando las cosas no tienen el resultado que  esperaban. Desean siempre que las cosas sean diferentes, beneficiosas. ¿Qué los hace reaccionar así?: piensan que las cosas siempre pueden ser diferentes. Lo que complica es pensar que las cosas pueden siempre pueden ser diferentes. Es necesario comprender que para algunas cosas no haysoluciones definitivas.  Si fuera así, la vida no existiría. La vida gira y está en perpetuo movimiento. Hay problemas se presentan una y otra vez y nosotros tratamos de resolverlos para encontrarles una solución final, pero a veces no se puede. Es preciso  darse cuenta que a veces los principales problemas de la vida no tienen la solución que nosotros anhelamos. 

¿Entonces no hay solución? Sí, claro que la hay, lasolución para muchos problemas está en el cambio de actitud. 

¿Quiere decir que tengo que empezar por mí mismo? Sí, porque a veces no hay posibilidades de cambiar el comportamiento de ciertas personas o determinadas situaciones exteriores. Pero sí puedo cambiar mis reacciones ante determinadas  situaciones o personas. El cambio en el modo que pienso las cosas cambia la manera en que la vida me toca. Así me suelo atar a cosas que carecen de importanciay las considero como si fueran importantes, como si fueran toda mi vida y descuido las cosas que son esenciales que son verdaderamente importantes para mí.

Es preciso comenzar por mí mismo; puedo analizar y desaprender lo que me estorba. Uno siempre sabe lo que le estorba. Lo que a veces no sé, es cómo solucionar el estorbo. El proceso terapéutico comienza por la observación de mis actitudes, mis hábitos, mis reacciones ante situaciones o personas. Con la observación de mí mismo, pongo el foco en cómo  soy y cómo yo me tomo las cosas. Eso es Focusing. Entonces, puedo ver que soy un conjunto de comportamientos, de sentimientos aprendidosque me hacen reaccionar mecánicamente hacia ciertas personas o situaciones. Puedo aprender a no reaccionar como lo hago habitualmente. ¿Tengo que estar triste, negativo, insatisfecho o malhumorado como suelo hacerlo?

Estamos hechos para aprender y desaprender durante toda la vida. Puedo modificar el repetido y rutinario efecto que produzco sobre mí día tras día y al que considero o presupongo que es el único e inmodificable que me hace tomar las cosas como única posibilidad. Puedo darme cuenta que tomo las cosas rígida y mecánicamente y que no necesito hacerlo así, puedo vislumbrar de qué se trata la mejoría de mí mismo y darme cuenta de la manera mecánica en que tomo las cosas y a mí mismo. ¿De qué se trata?, de  cambiar la manera de ver las cosas. Mis deseos quieren que las cosas sean como yo quiero y resulta que en no pocos casos son diferentes, y a veces son porfiada y definitivamente diferentes.

El vínculo terapeuta-consultante con el método Focusing crea el ambiente para pensar de una manera nueva; si logramos hacerlo, no daremos importancia a las mismas cosas de antes. Un hombre consultó por la frialdad y la distancia afectiva de su esposa: “¿Qué puedo hacer?, ella siempre ha sido así, su madre también es fría y distante con mi suegro y con los nietos”. Mi pregunta fue: “¿cómo hace ella para darle a usted lo que ella no tiene?”. ¿Qué puede hacer? El cambio debe comenzar por él mismo. ¿Cambiar al otro? Intentarlo no dará resultado; cuanto más uno insiste en que el otro cambie, más reforzará su comportamiento, más se resiste: el ego del otro se defiende, el instinto individualidad es poderoso.

El diálogo entre el terapeuta y el consultante abre frescos y fructíferos ambientes de reflexión

Preguntas: ¿Estoy satisfecho con la manera de darle importancia a las cosas? ¿O podría hacerlo de modo diferente? Si lo he notado, entonces puedo modificar eso. “Pensé que me casaría con una mujer cariñosa”, me dijo él. Le respondí: “Usted me dice que ella es buena esposa, compañera y madre, que está en todos los detalles ¿le parece poco?; valorice esas cualidades sobre todo, cambie la visión que tiene de ella; acepte que ella es así”. 

A veces, nos aferramos a nuestros antiguos e irrealizables deseos; no nos damos cuenta que nos ponemos palos en la rueda, eso nos roba fuerzas, energías, bienestar, tiempo de vida, sufrimos innecesariamente. Un nuevo modo de pensar es posible; puedo pensarme desde donde hasta ahora nunca me he pensado. El diálogo entre el terapeuta y el consultante abre frescos y fructíferos ambientes de reflexión. La recompensa del autoconocimiento es enorme, tiene un estimulante efecto, nos nutre. Un cambio de enfoque hace que una situación que parecía insuperable sea llevadera. Toda cosa a la que ya no le damos importancia cambia  nuestra visión de futuro. Una paciente me decía: “¿Cómo no me dí cuenta antes?”  La mía es una profesión humanista de ayuda, pongo siempre el acento en el potencial humano del consultante, que disfrute más, que viva más; esa fuente está allí en su interior intacta, esperando ser revalorizada. Focusing esun espacio de reflexión que da más luz al camino de la vida. “La verdad nos hará libres” dijo El Nazareno.


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