Psiquiatría Jueves 11 de Febrero

El poder de las madres

Dr. Jorge Guareschi. Médico Psiquiatra.

Somos lo que podemos ser con lo que hicieron de nosotros

Es sabido que nuestros padres, en su afán de prepararnos para la vida, nos vuelcan sus enseñanzas, mandatos, aprendizajes y con ellos también sus miedos, culpas, dudas, inseguridades e inquietudes. 

Los padres, pero sobre todo, LAS MADRES, nos pueden guiar  por el sendero de la seguridad, o llevarnos  sin querer y  sin saberlo por caminos de baja autoestima, dependencia e incertidumbre.

Es positivo analizar  el tipo de educación que recibimos. Me refiero a la educación que queda después que olvidamos lo que nos enseñan. Ahí está la clave: queda mucho más de lo que creemos y pensamos que queda. Es muy importante la conducta, la determinación, los sentimientos y emociones de la madre sobre el hijo. Si todo quedara en el consciente, nos resultaría todo más fácil, más sencillo.

Cuando hablamos del linaje materno o paterno, estamos hablando de lo transgeneracional, del inconsciente. Un inconsciente que no podemos detectar. El inconsciente es eso que nace con nosotros, se gesta mucho antes. A lo sumo en ese inconsciente podemos agregar dos o tres años más de la vida extrauterina del sujeto.

SUJETO E INDIVIDUO

Generalmente son concepciones psicológicas. Por ejemplo, para ciertas terapias es individuo, para otras es sujeto. Cuando hablamos de individuo se considera al ser humano como un ente indisoluble porque somos seres totales: cuerpo, mente y vida social.  Respecto al sujeto, somos sujetos de un inconsciente, de una historia, de un poder que muchas veces no podemos ver.

Hay algo que se llama proyecto sentido, aproximadamente el 50% de los embarazos biológicos no son buscados. Desde niñas las mujeres juegan con muñecas, ya imaginan un bebé, juegan a ser madres, las cuidan, miman y ya somos eso cuando nacemos de esa madre.

Entonces hay que ver si esa madre deseó ese hijo, lo buscó. Un embarazo no deseado no quiere decir un hijo no querido.

En este sentido, es determinante y condicionante el estado emocional de la madre y con los hijos, conocer sus experiencias previas de la madre, ya que la esencia de lo que es la madre determina el futuro de sus hijos. No le podemos echar la culpa al mundo de los hijos que arrojamos a él, somos nosotros quienes tenemos que fijarnos en los hijos que traemos a este mundo a través de la formación que les damos. La esencia de la madre es fundamental. En base a cómo es el estado anímico, social, mental, psíquico, afectivo, emocional, afectivo es cómo será el futuro de la humanidad.

Desde que nacemos y antes también (el proyecto sentido al cual hice referencia), es la madre. En el estado perinatal, pre natal y post natal (esos dos o tres años), se formó todo el inconsciente de

la persona. El 90 % del inconsciente del bebé  se gestó en el contacto corporal, emocional, afectivo y sentimental de intercambio conductual con la madre.

En el inconsciente no existe el tiempo, ni el pasado, ni presente, ni futuro. Está ocurriendo todo

ahora. Nos está pasando ahora y nos está gestando conflictos positivos o negativos. El conflicto es una lucha entre dos fuerzas que pugnan por salir y no siempre es positivo.  Ahí se define toda nuestra vida. SI NO HACEMOS CONCIENTE ese inconsciente, nos va a manejar la vida y lo vamos a llamar destino. 

CONGRUENCIA JERÁRQUICA

No tenemos que odiar a nuestras madres ni amarlas ciegamente. Ellas no tienen idea (o tienen muy poca) sobre el poder que tienen sobre nosotros. No somos el deseo propio, sino generalmente somos el deseo de un otro, un gran otro, que en la mayoría de los casos  es la madre.

Con referencia a los correctivos o castigos, no sirven. Hay que hablar, dar el ejemplo, intercambiar opiniones, conversar siempre, en algunos casos levantar algo la voz para que nos presten atención cuando no te escuchan.

En el caso del hombre, representa la salida al mundo, es una guía y debería ser quien le enseñe a golpearse. Entonces, en la pareja hay que buscar una coherencia, porque cada uno viene con sus mensajes familiares  de origen y, si no están bien entre ellos, se va a jugar una lucha de poderes

que va a perjudicar a los hijos. Lo funcional es que exista una coherencia entre los dos mensajes del padre y de la madre (eso se llama CONGRUENCIA JERARQUICA paterna/materna y es muy saludable para los chicos). Porque si hay un doble discurso, no es bueno.  Que llegue un solo discurso porque el chico va a buscar lo más fácil. Es importante que no se presente un triángulo de un agresor, un agredido y un rescatador o salvador en un triángulo que se hace eterno y los roles van migrando.

Hay otro aspecto que se relaciona con la  instigación. La Instigaciónes una descarga verbal y no verbal, es un manejo de un progenitor a un hijo, quedando excluido el otro progenitor, quien no se entera de esa lealtad, de esa comunicación que existe a nivel intergeneracional entre madre e hijo o entre padre e hijo, agrediendo al otro progenitor y generando severos desórdenes de personalidad. Sucede tanto con  hijos varones como con mujeres.

En estos casos la terapia es con los padres. No  hay que medicar a los niños, evitar intoxicarlos con psicofàrmacos para evitar, entre otros problemas, una potencial y posible adicción a sustancias. Eso se puede obviar trabajando, haciendo terapia con los padres, fundamentalmente con las madres.  

NI ODIO NI AMOR DESMEDIDO 

No hay que divinizar  a las madres (estar enamorados) ni demonizarlas ( odiarlas ). Las madres son seres humanos con virtudes y defectos. Nosotros como hijostenemos que comprender que nuestras madres han hecho lo que han podido con las herramientas que han tenido. 

Los mensajes que recibimos de nuestros padres se transforman en creencias y nos influyen. Las creencias son mensajes estructurados que se incorporan y forman parte de nuestra identidad. Hasta que no salga la madre de la divinidad o de la demonización no vamos a poder salir de esta situación de dependencia y  construir nuestra propia vida.

Por eso estamos llenos de culpa, de angustias. Pero haciendo una terapia adecuada se puede salir de esta situación de forma exitosa, construyendo nuestra propia identidad.

En el psicoanálisis se hablaba del inconsciente, el pre consciente y el consciente. Es fundamental recordar, revivir con emoción situaciones traumáticas del pasado, siempre  en un contexto terapéutico adecuado.

En una estructura psíquica hablamos también de un YO, de un Super Yo y de un Ello. 

La parte del ello son nuestras pasiones hasta a veces descontroladas, tiene que aparecer el Yo que es lo que nos equilibra, nos permite actuar, es casi todo consciente. Y EL SUPER YO es la censura, es el juicio, es la crítica que nos limita. Estamos atravesados por esa moral victoriana, por eso tanta angustia y tanta culpa.

La madre tiene una gran tarea, el desprendimiento. En el embarazo, por ejemplo, puede aparecer una disfunción que se llama “depresión post-parto ”. Porque pierden algo que han tenido, durante el embarazo. El  bebé las completa. Entoces cuando se desprende del niño físicamente, trata de cuidarlo y tal vez piense “tengo que entregarle mi hijo al padre, que no lo va a cuidar como yo.” El padre debería representar la salida exogámica, la salida al mundo exterior y habilitar al chico para el mundo.

Uno tiene que ir gestando su propia identidad. No es funcional que un hijo de 25 / 35 años siga  viviendo con sus padres, aunque entre ellos tengan una tolerable convivencia.

Cuando los niños llegan a la adolescencia, ya buscan grupos de pares, luego de los 10/12 años, los padres siguen siendo referentes, pero hacen esa salida exogámica, exceden las referencias paternas.

Por más que nos duela como padres, tenemos que hacer la expulsión, sabiendo que pueden volver y contar con nosotros. Los animales que se quedan con su madre, se mueren. En el ser humano la muerte  por  quedarte en tu casa materna/paterna, está vinculada con la enfermedad más grave que podemos ver en psiquiatría, a causa de una imposibilidad de independizarse o de despegarse, de ser extremadamente dependientes, es la esquizofrenia, vinculada a una dependencia hacia el otro. 

Reitero: La identidad se empieza a construir cuando se trabajan mucho las cuestiones emocionales, saliendo de la divinización o de la demonización de la madre. Nuestras madres no tienen la menor idea del tremendo poder que tienen ellas cuando son  madres.  Ellas van a determinar el futuro de la vida de un ser humano.  Definitivamente somos  lo que  podemos hacer con lo que hicieron de nosotros.

 

Ver video completo de este y otros temas por You Tube, en “ Herramientas  Para Vivir ”. www.herramientasparavivir.com


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